
La Biela: en una esquina de la argentinidad, la mesa de un bar, Borges y Bioy
¿Qué somos? ¿Qué nos define? En “Argentinos, ¡a las cosas! Martín Kohan publica veinticinco postales de ese territorio desprejuiciado que es la identidad local; en este fragmento,
Suscriptores
8 minutos de lectura'

Es cierto que, antes de entrar, justo delante de la doble puerta de acceso de la ochava, uno se cruza con los hermanos Gálvez, lo que resulta hasta pertinente para un bar que de inmediato se va a llamar La Biela. No son los hermanos Gálvez, desde luego, sino dos esculturas que los representan; pero lo hacen bajo esa modalidad hiperrealista que es más propia de los museos de cera que de la convención de la estatuaria urbana. Así que sí: antes de entrar al bar La Biela, uno se cruza con los hermanos Gálvez, con Alfredo y con Oscar, ataviados como los pilotos de carrera que fueron. Y aun así, cuando se entra efectivamente al bar, transponiendo la doble puerta de acceso de la ochava, no se puede no dar un respingo: ahí están Borges y Bioy. En la primera mesa con la que uno se topa, imposible de omitir, sentados uno al lado del otro: Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. En La Biela, tomando un café.


