
La fórmula de la aventura
El británico Ken Follett retoma la historia medieval de Los pilares de la Tierra y propone otra novela masiva, atiborrada de personajes, en la que todo el acento está puesto en la habilidad de una acción narrativa que no se demora en descripciones ni reflexiones
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Para LA NACION
Un mundo sin fin
Por Ken Follett
Plaza &Janés/Trad.: Anuvela/1179 Páginas/$ 69
Ken Follett ha confesado que en su juventud había fantaseado con ser James Bond, hasta que cierta tarde advirtió que su corta estatura no armonizaba con la de un espía con licencia para matar, por lo que, sin más vueltas, se dedicó a escribir novelas de aventuras. En ellas, según sus palabras, podía soñar con ser "más alto, más apuesto y más duro". Fiel a ese concepto, su primera novela, El ojo de la aguja , publicada en 1978, fue un thriller . El detalle para tener en cuenta es que su héroe y protagonista era una mujer, costumbre que mantuvo en sus novelas posteriores. "Desde entonces me gusta tenerlas de protagonistas -admite- y, en caso de ser un hombre el héroe, suelo incluir una mujer de carácter como segundo personaje. Las mujeres son muy buenas lectoras y compran muchos libros."
La fórmula parece ser efectiva, porque desde sus primeros títulos Follett supo ubicarse en la tabla de best sellers. El gran cambio se produciría doce años después de la edición de El ojo de la aguja. En 1989 publicó una novela en la que mantuvo el hábito de otorgarles papel protagónico a las mujeres, pero en esta oportunidad no se trató de un thriller o de una historia de espionaje. Los pilares de la Tierra sucede en el año 1100 y, en igual número de páginas, narra la construcción de una catedral en el priorato de Kingsbridge, sitio inventado por Follett para esa ocasión. El escritor prometió una segunda parte de esa novela. Casi dos décadas más tarde, cumplió con lo prometido. Un mundo sin fin sucede en el mismo priorato de Kingsbridge, pero doscientos años después de la construcción de la catedral. Sus protagonistas son descendientes directos de los personajes que deambulaban por Los pilares de la Tierra .
Igual que en aquella novela, en Un mundo sin fin Follett recurre a cuatro protagonistas y a una serie de actores secundarios que oficiarán de coro. Los protagonistas en este caso son los hermanos Merthin y Ralph, hijos de un caballero con tierras pero sin dinero; Caris, hija del mayordomo del priorato y próspero comerciante; y Gwenda, hija de un peón que vive del robo. Gwenda tiene 8 años; Caris, un año más; Merthin tiene 11 y su hermano Ralph, 10. La acción comienza el 1º de noviembre de 1327. Ese día, en el priorato de Kingsbrige, se lleva a cabo la Feria del Vellón; el propósito es vender y comprar cosas y, además, celebrar los oficios religiosos. Los cuatro chicos se encuentran por casualidad en esa feria y la casualidad también quiere que sean testigos de un intento de asesinato contra el caballero Thomas de Langley. Por sus vestimentas, los dos hombres que pretenden matarlo parecen estar al servicio de la Reina. A los verdugos les interesa una comprometedora carta que saben guarda el caballero. Un pequeño cuchillo empuñado por el propio Thomas de Langley se hunde en la garganta de uno de los agresores; Ralph, con un certero flechazo, acaba con la vida del otro. El caballero Thomas, malherido, le entrega un bolso de piel a Merthin y le pide que lo entierre en un sitio preciso del bosque. Merthin cumple con la orden: entierra el bolso y promete no revelarle a nadie ese acto. El caballero Thomas se recluye en un convento y Merthin cumple con su promesa. El bolso de cuero contiene, sin duda, una carta comprometedora. Así, Follett introduce el misterio en las primeras páginas de su novela, un misterio que revelará sobre el final, casi mil cien páginas después.
La historia se desarrolla a lo largo de treinta y cuatro años, desde noviembre de 1327 hasta noviembre de 1361. En ese tiempo veremos cómo se materializa aquello que Ralph, Merthin, Caris y Gwenda habían soñado de niños: Ralph logrará convertirse en un despótico señor feudal; Merthin será un notable arquitecto; Caris conseguirá organizar un hospital en el priorato y Gwenda obtendrá unas tierras para el hombre que ama. Como es habitual en la narrativa de Follett, las mujeres serán más inteligentes y astutas que los hombres.
En 1980 Umberto Eco publicó una novela ambientada en la Europa medieval que muy pronto se convirtió en un best seller. El nombre de la rosa comienza en el invierno de 1327, cuando Adso de Melk y su maestro Guillermo de Baskerville llegan a la abadía benedictina de San Michele della Chiusa. Es imposible saber si se trata de un oculto homenaje a Eco, pero Un mundo sin fin comienza en la misma fecha: el 1° de noviembre de 1327. Sin embargo, esa es la única similitud entre uno y otro texto. Eco, consumado medievalista, con la excusa de brindar una historia policial, ofrece un completo estudio sociocultural de aquella época. Ken Follett, hábil narrador de novelas de aventuras, privilegia la acción antes que la reflexión. No se demora en explicar de qué modo se vivía en el Medioevo; prefiere mostrar cómo viven sus personajes y deja que los lectores compartan y sean testigos de esas vidas. No tiene inconveniente en revelar los secretos de su técnica. "Mis novelas son siempre sobre gente en peligro que plantea la pregunta ´¿sobrevivirá el héroe y conseguirá su objetivo? -dice-. Lo que engancha al lector es el deseo constante de saber qué es lo que va a suceder a continuación. Y eso se logra con la sucesión de acontecimientos ordenados de manera correcta, de modo que cada respuesta sea capaz de despertar una nueva pregunta". Una historia que está compuesta de pequeñas historias, "conforme los personajes resuelven un problema surge otro, y eso hace que los lectores pasen página a página", para así llegar hasta la última, hasta el bosque de Kingsbrige, y descubrir finalmente lo que contiene la carta allí enterrada.
Un mundo sin fin es un libro de casi mil doscientas páginas y pesa algo más de un kilo. No es apto para ser leído en el subte o el colectivo; tampoco para leer en la cama. Pese a estos inconvenientes, es altamente recomendable para los que gusten y gocen con las novelas de acción y aventuras. No es necesario advertir que deberán abstenerse aquellos que prefieran los textos que carecen de tramas, historias y personajes.


