La mirada de Horacio Coppola
A través de una exposición, Madrid conocerá a la Buenos Aires cosmopolita y europeizante que capturó el fotógrafo con su cámara
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(EFE).- La mirada moderna de Horacio Coppola y sus imágenes de Buenos Aires han atravesado el Atlántico y se han instalado en la Fundación Telefónica de Madrid, en una exposición que reúne 125 imágenes del reconocido fotógrafo argentino.
Las fotografías, tomadas por el artista entre los años veinte y cuarenta del siglo pasado, revelan, según el comisario de la muestra, Jorge Schwartz, la vocación "moderna" de Coppola. A sus 102 años, el artista reside en Buenos Aires, goza de buena salud y, según contó Schwartz en la presentación de la muestra, "lejos de ser un cascarrabias, es risueño y cariñoso".
El director de la Fundación Telefónica, Francisco Serrano, señaló que la fotografía más antigua de la exposición data de 1927, mientras que la más actual es un homenaje a Picasso de 1992, y precisó que algunas de las imágenes del argentino son inéditas. Por su parte, el comisario de la muestra, que se reunió con Coppola en su residencia argentina en tres ocasiones para prepararla, se mostró convencido de que cuando éste reciba el catálogo "será un momento de gran felicidad" por comprobar cómo se ha convertido "en un clásico" de la fotografía.
Según el comisario, aunque por su avanzada edad el fotógrafo argentino no ha podido estar en la inauguración de la exposición, -la mayor retrospectiva realizada hasta el momento en España-, aún es capaz de hablar con intensidad de sus fotografías e incluso, "sin usar gafas, hace correcciones" de las mismas.
La exposición incluye, además de las 125 fotografías, cuatro cortometrajes y una selección bibliográfica, y en la misma se pueden contemplar la emblemática serie "Buenos Aires", encargada a Coppola en 1936 por la municipalidad de la capital argentina para conmemorar los 400 años de la fundación de la ciudad.
En esa serie, el fotógrafo recorre la ciudad y plasma sus calles y sus gentes, retratando su paisaje urbano con una mirada sorprendida y cotidiana. La construcción del Obelisco y el ensanche de la calle Corrientes se ven plasmadas por la cámara de Coppola, absolutamente fascinado por el ritmo de transformación de Buenos Aires.
También se exhiben en las nuevas salas de la Fundación Telefónica algunos trabajos del viaje del fotógrafo a Europa, realizados en la primera década de los treinta, entre ellos, su homenaje al cubismo en sintonía con las vanguardias artísticas internacionales.
Horacio Coppola hizo de la fotografía un lenguaje artístico autónomo, desarrollado a través de la geometría, la abstracción y las arquitecturas urbanas, y retrató una ciudad porteña en la que quienes hablan son sus habitantes, sus luces nocturnas, sus tiendas, sus parques y los lugares más reconocibles para el observador.
De su paso por la Bauhaus de Berlín, -la escuela de diseño, arte y arquitectura fundada en 1919 y clausurada por las autoridades prusianas (en manos del partido nazi) en el año 1933-, en plena expansión vanguardista, obtuvo una formación decisiva.



