La mujer que cree escuchar a la Virgen
Para 150 laicos, el fenómeno es real
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"Somos obedientes pero obedientes activos. Primero nos debemos a Dios." Con estas palabras, un grupo de fieles del partido bonaerense de Escobar, que defiende presuntas apariciones de la Virgen María ante una abogada de esta localidad, Marta Demarchi, de 38 años, y sus dos hijos, cuestionó la decisión del obispo de Zárate-Campana, monseñor Rafael Rey, de impedir la difusión de los mensajes que la mujer dice recibir.
Según advirtió la señora Demarchi a La Nación , el obispo le pidió que no hablara de los mensajes, ni en público ni en privado, durante por lo menos seis meses.
"Es injusto; el obispo avaló estos mensajes hace un tiempo y ahora prohíbe su difusión. La mentira es algo serio; por eso firmé un documento que me presentó monseñor Rey en disconformidad", comentó la supuesta vidente.
Parte del grupo que se reúne con Demarchi cada sábado en la plaza de Escobar para rezar el rosario y difundir al público los mensajes (hoy vedados), relató lo acontecido en una solicitada y manifestó su "dolor porque se les haya prohibido a los videntes hablar de los mensajes de la Virgen".
"Entiendo que sean prudentes, pero no pueden prohibirnos difundirlos. Eso no ocurre ni en Medjugorje ni en San Nicolás", comentó Marta Luxardo (58), una de las personas que apoyan a Demarchi.
Negación del obispo
"Nunca avalé esos mensajes. Eso es una mentira", respondió firme monseñor Rey, ex presidente de Caritas,ante la consulta de La Nación . "Tengo mis serias dudas de la veracidad de los supuestos mensajes. En los que me enviaron no hay ninguna novedad y además tienen anuncios apocalípticos que me llaman la atención. No creo que vengan de la Virgen", expresó Rey.
Según quienes acompañan a la vidente, los presuntos mensajes de la Virgen invitan a "adorar la Eucaristía y volver a la oración del corazón". Y revelan que "Satán se metió en la Iglesia y el Señor está enojado de tanta hipocresía", según dicen los vecinos.
"No puedo aceptar con los ojos cerrados, aunque tampoco debo negar la posibilidad de que sea cierto", continuó el prelado, para quien, en estos casos, lo apropiado es actuar con prudencia. Por eso conformó una comisión de dos sacerdotes "experimentados" (el padre Eduardo Benedetti y el párroco de la catedral de Campana, padre Raljevich), que desde hace un mes estudian el caso.
La actitud del obispo se ajusta a las recomendaciones de la Iglesia. Según la doctrina, ningún católico está obligado a creer en estas presuntas apariciones. La única "verdad revelada" es el mensaje de Jesús y los textos de las Escrituras.
Monseñor Rey anticipó que la semana próxima dará a conocer un comunicado entre los sacerdotes del partido, en el que solicitará a los fieles que sean prudentes y se abstengan de emitir juicios.
La posición del obispo suscitó enfrentamientos con unos 150 fieles que apoyan la aparición de María a la familia Demarchi. Se trata, en general, de profesionales de clase alta de Escobar, Lanús, Hurlingham, San Fernando y la ciudad de Buenos Aires. Según ellos, en julio del año 2000, Rey aceptó las apariciones y pidió a los videntes que empapelaran la ciudad con los mensajes de la Virgen.
Oscar Schmidt, que apoya la causa, dijo que el obispo le prometió el 15 de septiembre al marido de Marta Demarchi (Mario), que él mismo iba a comentar públicamente la aparición en una misa el 8 de diciembre, Día de la Virgen. "Eso no ocurrió, no dijo ni una palabra y además se negó a recibir nuestros testimonios de curaciones y conversiones", expresó el vecino, uno de los tantos creyentes que conversaron con La Nación en la casa donde viven Marta y sus hijos María Verónica (8) y Martín (10), en el Club Campo Grande, de Escobar.
"Lo contradictorio es que el intendente Patti nos dio pleno apoyo y las autoridades eclesiales no", agregó María Isabel Luvini.
El obispo Rey discrepó de los vecinos. Dijo que nunca le prometió a Mario Demarchi que respaldaría las apariciones en la celebración eucarística del 8 de diciembre. "Es una mentira grande. ¿Cómo voy a prometer algo que ni yo sé hoy si es verdad o no?", aclaró.
Rey negó también haberle dicho a la vidente, en julio, que empapelara la ciudad con los mensajes.
Los Demarchi pidieron una audiencia con el nuncio apostólico para que escuchara su causa. Temen que Rey haga "dormir" las pruebas (testimonios y 33 cuadernos con los supuestos mensajes).
"Pero confiamos en que si es obra de Dios, los mensajes se difundirán. En todo caso, la Virgen ya había advertido que encontraríamos resistencia. Y eso fue lo que sucedió", concluyó Claudia Rolando.



