La poesía, la mística y la impronta social
LEYENDA Por Diana Bellesi-Selec. de Ana Becciú (Nuevas Ediciones de Bolsillo)-102 páginas
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"Todo poeta -escribía Machado- supone una metafísica; acaso cada poema debiera tener la suya -implícita, claro está, nunca explícita". Quizás esta profesión de fe no pueda generalizarse y no toda poesía supone un sistema para pensar el mundo y el más allá de las cosas: tal vez ciertos poemas se hallen en la cercanía, en el abierto despliegue sensorial de los objetos, y allí se recrean como una cosa más agregada al mundo. Sin embargo, la poeta argentina Diana Bellessi (Zavalla, 1948), que con esta notable antología por fortuna también comienza a conocerse mejor en España, produjo una perfecta síntesis entre una poesía sensitiva, afirmada en la inmediatez de la mirada y en el esplendor de las formas, y al mismo tiempo un verdadero pensamiento poético, de enorme coherencia conceptual. La feliz selección de Ana Becciú para este libro está centrada en tres libros fundamentales de Diana Bellessi, pero su intención es hacer girar este breve volumen en torno a varios ejes temáticos de su poesía, representados por poemas de tres libros fundamentales: El jardín (1992), Eroica (1988) y Sur (1998), en ese orden.
La confluencia de una contemplación afín a la mística, la poesía como tesoro del lenguaje se reúnen desde el principio en Bellessi con una profunda impronta social, de un modo completamente novedoso. No es la ilusión referencial ni documental lo que la anima, sino la capacidad lírica de ver el mundo en el arrebato de una gracia del lenguaje. "Así, es leyenda la voz lírica -escribió Diana Bellessi-. Tan perturbada por el tiempo lo ha hecho su amante y en el clímax vuelve a ser todas las voces de lo viviente en su dicha y su agonía". Desde la década del ochenta, la poesía de Diana Bellessi iniciaba su tarea de amorosa demora en lo imperceptible, lo efímero, lo diminuto, lo latente, lo delicado que arrebata la mirada hacia la naturaleza. En los noventa su poesía halló un campo de visión privilegiado en El jardín , como ámbito propicio para el cruce entre cultura y naturaleza. Ese espacio de transformaciones se magnificó luego hacia el Sur, el paisaje de la piedra y el cielo y las selvas americanas donde la visión poética sacraliza el vasto mundo. Pero allí, nuevamente, retorna la mirada hacia la minucia del detalle: en la flor y el pájaro se concentra otra vez la gravitación de la geografía. En Sur , además, la voz poética se conecta con un rumor de voces olvidadas, que canta con ella y en ella: las voces anónimas que se hallan en los dichos y los cantos de los pueblos americanos.
Eroica, por su parte, representó la inflexión crítica de la poesía de Bellessi. La forma tiende a estallar en una ocupación del espacio de la página que no acierta con su centro; el sujeto lírico se vuelve inestable y móvil. Los poemas de Eroica reiteran el vínculo inexorable entre cuerpo, texto e imagen, así como el lazo entre mirada y deseo. Es un libro que vindica la trama universal del amor, una épica del eros feminizado, como sugiere su propio título. Habla de la función unitiva de la energía erótica que sostiene la alteridad en la semejanza, desde la belleza incandescente del amor lésbico hasta la belleza transfigurada del mundo, que halla su cauce en el poema al hacerse "amante del tiempo" que lo hiere. Este libro tuvo una importancia decisiva para las nuevas generaciones de poetas argentinas.
En la poesía de Diana Bellessi, toda contemplación, toda voz lírica, todo vínculo amoroso se vuelven actos de una comunión, formas solidarias de lo humano, cifras de la gracia que en el poema repiten o anuncian aquella antigua utopía americana: alcanzar al fin una "tierra sin mal".



