Laura Restrepo ganó el VII Premio Alfaguara
Su novela "Delirio" se ambienta en la violencia colombiana
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La escritora colombiana Laura Restrepo ganó ayer el VII Premio Alfaguara de Novela, con su obra "Delirio", que presentó para el concurso con el nombre de "Mira mi alma desnuda" y el seudónimo "María". El galardón está dotado con 175.000 dólares y será recibido por las narradora en abril próximo. La novela se publicará entre mayo y junio de este año.
Desde Bogotá, una feliz Laura Restrepo dijo que esperaba que el premio fuera para beneficio de su país, que -según contó más tarde telefónicamente a LA NACION- no piensa dejar. Allí no sólo vive y escribe. Desde la asunción del actual alcalde Luis Garzón, la narradora dirige el Instituto de Cultura y Turismo bogotano y desarrolla su actividad política.
El fallo del jurado, que presidió en esta ocasión el prestigioso pensador José Saramago, se conoció a la una de la tarde en Buenos Aires (cuatro horas más en Madrid) y fue recibido con mucho agrado por los periodistas de América latina y España, que ayer participaron de una teleconferencia desde ambos lados del océano, con motivo del premio.
El jurado se completó con los escritores Josefina Aldecoa, Javier Cercas, Juan Cueto, Juan González, Daniel Samper y Paz Alicia Garciadiego (esposa del cineasta mexicano Arturo Ripstein). Los anteriores ganadores del galardón -la española Clara Sánchez y el mexicano Xavier Velasco- dialogaron con Restrepo.
Saramago ponderó la obra triunfadora al decir: "Es una gran novela, como no se encuentran muchas. Una de las mejores de los últimos tiempos. En primer lugar, por su sorprendente dominio del lenguaje, pero también porque es una historia colombiana, con todo lo terrible y lo fascinante de esa realidad".
Con algo de su corazón puesto en este continente, por el que siente gran aprecio, Saramago completó: "La novela es bella porque a la vez que transcurre en un ambiente esperpéntico, la autora domina magistralmente esta gran historia de amor".
"Delirio" fue seleccionada entre 635 trabajos literarios, todo un récord en la historia del premio. De ellas, 444 fueron de América latina. Entre los países con más originales presentados se ubican España, con 191, y la Argentina, con 178. En 2003, de nuestro país se enviaron 99 trabajos. Colombia presentó 32 originales.
-En "Delirio" aborda usted la locura desde un ángulo subjetivo. ¿Se corresponde eso con la locura de la realidad colombiana?
-Sin duda, pero es un intento de mirar ya no desde lo exterior, sino desde el interior de la mente humana. ¿Cómo aguantamos ese tropel de cosas que nos suceden? Eso es lo que le sucede a la protagonista, a la que se "le zafa la chaveta". Desde la búsqueda que hace el marido, que la adora y que intenta encontrarla entre los meandros de la locura, hace una reconstrucción de ese mundo exterior.
-¿Se siente parte de la nueva narrativa colombiana, más próxima a la vida real que al realismo mágico?
-Los nuevos escritores colombianos, post-García Márquez, somos más hijos de "El coronel no tiene quien le escriba" que de "Cien años de soledad", por toda su carga de violencia y de realidad. Las influencias son muchísimas y vienen de todas partes. Pero sería una injusticia decir que la huella de García Márquez no está presente. "El coronel..." es una novela de realismo clásico. Yo siento más cercanos a los narradores actuales que a "Cien años de soledad".
-¿Cómo es vivir cada día en la dura realidad colombiana?
-Es fascinante, porque tú ves la violencia, pero la otra cara es un movimiento democrático muy vital e imaginativo que se abre camino. La violencia es, precisamente, la necesidad de algunos de ahogar en sangre ese proceso. Aquí nos reímos y nos divertimos mucho. Esa dureza tiene mucho de tragicomedia, y lo sabemos disfrutar.
-¿Cómo son los vínculos?
-La condición humana aflora con más fuerza. Los vínculos son más estrechos. Cada vez que se le gana un espacio a la guerra, se celebra el encuentro como un don. La gente es creativa. Hay un entusiasmo enorme por recuperar los terrenos que la guerra nos ha quitado. En esto está comprometida buena parte del pueblo colombiano, a pesar de la línea del gobierno de Uribe y la de George Bush. Las relaciones humanas son intensas, se vive con mucha adrenalina. Y todo eso te envicia. La verdad, yo no me iría de acá.
Locura, amor y drogas
Nacida en Bogotá en 1950, Laura Restrepo se graduó en Filosofía y Letras, y obtuvo más tarde un posgrado en Ciencias Políticas. La autora de "Dulce compañía" y "La multitud errante"ya había obtenido los premios Sor Juana Inés de la Cruz en 1997, en la Feria del Libro de Guadalajara, y el Prix France Culture en 1998.
"Delirio" cuenta una historia de amor y locura ambientada en la Colombia de los años 90, en la que viven Aguilar, un profesor de literatura dedicado al reparto de comida para perros, y su mujer, Agustina. Al regresar de un viaje de cuatro días, el hombre descubre que su mujer ha perdido la razón y que esa locura se conecta con el narcotráfico.
En esa Colombia violentada por la guerrilla, los paramilitares y el narcotráfico, Agustina vivió una pasión con Midas McAlister, intermediario para el cartel de Pablo Escobar.
Restrepo dijo: "El trasfondo es el narcotráfico, pero lo novedoso fue contar qué pasa cuando revientan los resortes locales. Es desde la locura interior desde donde tenemos que enfrentar el mundo exterior".
Premios y dinero
Premio Planeta: otorga 754.800 dólares a la novela ganadora.
Premio Cervantes: 113.220 dólares es la suma que se lleva el escritor ganador.
Premio Rómulo Gallegos: otorga 100.000 dólares a la obra triunfadora.
Premio Juan Rulfo: entrega 100.000 dólares como retribución.
Premio Herralde de novela: el ganador se lleva 22.644 dólares.



