Liberados
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Es improbable que en la zona de Buenos Aires y alrededores veamos alguna vez un chimachimá (Milvago chimachima) como el de la foto. Pero este halcón, de la misma familia, aunque otro género, que nuestros enormes caranchos, es un habitante común en gran parte de América del Sur. El de la imagen es uno de los dos chimachimás que fueron liberados en Quinamayo, Colombia, para celebrar el Día Mundial de los Humedales. Se lo ve escoltado por un par de turpiales amarillos, cuyo nombre científico es Icterus nigrogularis, lo que en latín significa “pájaro amarillo de garganta negra”; los antiguos romanos creían que ver un turpial, al que también se conoce como gonzalito, curaba la ictericia. Por supuesto no era así, pero la etimología siempre sorprende un poco. La buena noticia: ninguna de las dos especies de aves, ni el chimachimá ni el turpial, están amenazadas.
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