Margaret Atwood ganó el Premio Príncipe de Asturias en Letras

Destacan la defensa de la dignidad de la mujer en la obra de la autora canadiense
Destacan la defensa de la dignidad de la mujer en la obra de la autora canadiense
(0)
26 de junio de 2008  

MADRID.- Apenas se enteró de que había ganado el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, anunciado ayer en la ciudad de Oviedo, la escritora canadiense Margaret Atwood expresó su sorpresa y calificó el galardón como "muy importante".

El jurado ponderó "su espléndida obra literaria" y la distinguió por "asumir inteligentemente la tradición clásica, defender la dignidad de las mujeres y denunciar situaciones de injusticia social". También elogió la agudeza e ironía de la poeta y escritora, de 69 años, reconocida, además, por su militancia feminista y su defensa de los derechos humanos. El premio, dotado de 50.000 euros y una escultura de Joan Miró, será entregado por el príncipe Felipe, en octubre próximo.

Las apuestas se dividían, hasta conocerse el fallo del jurado en Oviedo, entre un ganador en lengua castellana, Juan Goytisolo, y el resto de los finalistas en otras lenguas. El último autor hispanohablante en obtener la distinción fue el guatemalteco Augusto Monterroso, hace ocho años.

El director general de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, puso de relieve frente a la "internacionalización" positiva de la distinción, la necesidad de reconocer "la potencia cultural del mundo hispanohablante en la creación literaria". Sin embargo, al anunciarse el nombre de Atwood, no dudó en expresar que se trata de "una novelista de valía universalmente reconocida".

La instancia final

El debate del jurado fue agitado, aunque el nombre de Atwood ganó con holgura, según García de la Concha.

La autora canadiense, que recibió la noticia del premio en Londres, compitió en el tramo final con el escritor albanés Ismail Kadaré, el británico Ian McEwan y Goytisolo. "Me siento honrada de que me hayan incluido en esa compañía y estoy segura de que ellos serán tenidos en cuenta en los próximos años", dijo.

Consultada sobre sus preferencias en la literatura hispanoamericana, Atwood destacó "clásicos, como el Quijote , y autores más actuales, como Lorca". Hizo gala de conocer nombres del parnaso literario de este lado del Atlántico, al mencionar a Jorge Luis Borges, Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez. Y admitió que no lee en español y que depende de las traducciones al inglés de los excelentes autores en lengua castellana. Entre ellos, citó a Javier Marías y a Arturo Pérez-Reverte, "ese maravilloso autor de novela policial".

Atwood, nacida en Ottawa, declaró que "el premio es maravilloso e importante para la literatura canadiense, que no es tan conocida en Europa y se confunde, a menudo, con la norteamericana". En el año 2000, Atwood recibió el Booker Prize, la máxima distinción literaria de Gran Bretaña, por su obra El asesino ciego. Incondicional de los escritores franceses del siglo XIX, los clásicos rusos y Cervantes, la escritora comenzó en la literatura a los 19 años con sus primeros poemas de referencias mitológicas, luego sustituidas por otras referencias culturales y artísticas.

De su prolífica producción, traducida a más de 30 idiomas, sobresalen La mujer comestible , El cuento de la criada , La novia ladrona , Resurgir, Doña Oráculo y Oryx y Crake . Algunas de sus obras fueron adaptadas al cine y al teatro.

Ana María Moix, su editora en España, dijo que Atwood aborda "la novela con un rigor en verdad admirable" y afirmó que su obra sobresale por su ironía y magnetismo. Y dijo que, para ella, es "aún mejor poeta".

El clima enemigo

La prensa mundial revalorizó ayer recientes declaraciones de Atwood, candidata al Nobel de Literatura. "Cuando escribo poesía me siento como un pájaro cuando canta", dijo Atwood, para quien escribir una novela es "como si se construyera una casa".

El espacio que ocupa en su vida la defensa de los derechos humanos no es menor. "Los derechos son como árboles; se tarda mucho en conseguir que crezcan, pero muy poco en talarlos", expresó. Sobre el terrorismo, puso de relieve que "es un pequeño desafío comparado con otros que afronta el mundo".

Al mismo tiempo, subrayó que las consecuencias del cambio climático serán más devastadoras que las derivadas de los actos de terrorismo.

Y reivindicó que, frente a los abusos de poder, el papel de los intelectuales sea "el del resto de los ciudadanos: resistirse a la deformación de la sociedad civil antes de que se llegue al matonismo o a la dictadura".

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.