
Multitudinario respaldo de los cordobeses a la educación
Movilización: más de 60.000 personas marcharon pacíficamente por el centro cordobés para oponerse a los cambios que quiere instrumentar el gobierno provincial.
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CORDOBA.- Cerca de 60.000 personas se movilizaron pacífica y ordenadamente a lo largo de quince cuadras, en esta ciudad, en defensa de la educación igualitaria y en rechazo de la instrumentación pretendida por el gobierno radical de Ramón Mestre respecto de la transformación cualitativa en el nivel educacional. Desde el violento Cordobazo, de 1969, la memoria colectiva no registra una expresión social tan multitudinaria ni cohesionada.
Hubo, para decirlo respetuosamente con palabras de Ortega y Gasset, una actitud vital que unió secretamente a esa multitud en el reclamo de un debate que, en promesa, el gobierno debería poner en práctica cuando Mestre regrese de Rusia.
Ayer, la pueblada convocó a una sociedad que no se resigna a aceptar calladamente la aplicación de la ley 8525 de transformación educacional.
Miles de jóvenes asumieron, como marca la tradición histórica de esta provincia, su propio destino con la esperanza de obtener un espacio amplio de discusión de la reforma que les será aplicada. Marcharon con pancartas identificatorias de sus escuelas, con palmas que advertían sobre la muerte de la enseñanza terciaria, mientras sus pares universitarios los acompañaban con banderas de defensa de la universidad pública y gratuita.
Una bandera celeste y blanca de dos cuadras de largo se abrió en el medio de la nutrida columna que marchó por las céntricas avenidas Vélez Sarsfield e Hipólito Yrigoyen, mientras profesores, docentes, padres, monjas, curas y alumnos cantaban consignas en favor de la educación.
Todos en la calle
La conducción nacional de Ctera aterrizó en esta ciudad y encabezó la pueblada junto con legisladores de la oposición y de la multisectorial. Detrás de esta línea de dirigentes, un enorme cerdo rosado, creado por los estudiantes de arte, acompañó la movilización. Los profesores y los padres acordonaron ambos lados de la impresionante columna de gente para evitar desbordes.
La infantería policial evitó dejarse ver para no crear ninguna fricción con los manifestantes, aunque sí pudo observarse una buena cantidad de uniformados que custodiaron las más de quince cuadras del recorrido.
Educación en crisis
La secretaria general de Ctera, Marta Maffei, y la diputada nacional Mary Sánchez (Frepaso) coincidieron en sus declaraciones fuertemente críticas contra la política educativa del gobierno nacional, las que hicieron extensivas al gobierno de Mestre. "Esta es la respuesta de la gente contra los gobiernos autoritarios. Toda la educación argentina está en crisis. Los polos más altos de conflicto se presentan en Córdoba y Buenos Aires, donde seguirán las movilizaciones docentes", dijeron las dirigentes a La Nación durante la marcha. Maffei y Sánchez advirtieron que "habrá anarquía en el sistema educativo argentino a partir de que cada provincia puede instrumentar los contenidos de la ley federal de educación como quiere" .
Carlos Moyano, alumno de enseñanza artística; Luisa de Brunillo, en representación de los padres; Ana María Marengo, por el Consejo Superior de Educación Católica, y Walter Grahovac, por la multisectorial, fustigaron la ley 8525, que "avasalla las instituciones educativas", en sus discursos pronunciados en el palco de plaza España.
Mientras Moyano y Brunillo exigieron su derogación porque "es una ley tramposa que pone en peligro la educación y el futuro", la profesora Marengo reivindicó "el derecho de las familias a elegir la educación de sus hijos, así como la igualdad de oportunidades en la educación".
Herencia histórica
Tras reclamar un diálogo abierto y respetuoso, pidió "que Dios nos ilumine para seguir siendo fieles a la sólida herencia histórica que Córdoba pone en nuestras manos y compromete la construcción del futuro", dijo al concluir, acompañada por un cerrado aplauso de la multitud. Grahovac, en el discurso más político, criticó el ajuste tanto provincial como nacional sobre el sistema educativo y advirtió que no es posible construir una Argentina nueva sin educación, e invitó a todos los cordobeses a concurrir al aeropuerto de la ciudad para recibir al gobernador Mestre y su ministro de Educación, Jorge Pérez, cuando regresen de Moscú.
Menuda sorpresa la del mandatario cuando vea desde las alturas las pancartas de los reclamos vigentes.
Radicales, contra su propia historia
CORDOBA._ "Agua para el norte, caminos para el sur, escuelas por todas partes" , fue el lema de la histórica administración de Amadeo Sabattini. Los monumentales edificios que erigió en esta capital y los que diseminó por llanuras y valles del interior dan fe de que cumplió con su palabra.
El fomento de la educación, la ampliación de su estructura, fueron desde entonces preocupación constante de los gobiernos radicales. Avatares de la decadencia económica, otro radical, Ramón Mestre, se aparta de esa historia y quiere escribir la suya propia, comenzándola por el cierre de hospitales y escuelas, todo en nombre del equilibrio presupuestario y la eficiencia.
Todos los sectores
Mestre se aparta así de su propia historia, pues durante su gestión como intendente de Córdoba no vaciló en enfrentarse con el gobernador Eduardo Angeloz y creó numerosas escuelas municipales. Muchos de los institutos educacionales que se pretende cerrar son sostenidos con ingentes sacrificios de las comunidades que los cobijaron. Comunidades que los sienten legítimamenten como algo muy propio y entrañable. Por eso, el decisionismo a ultranza del gobierno Mestre logró en esto un imposible: crear un frente de oposición que reúne a todos los sectores sociales, sin distinción alguna.
El recuerdo de 1955
Hay que retroceder hasta las semanas previas a la Revolución Libertadora para encontrar el antecedente de una galvanización semejante. Entonces, hasta en el oficialismo en turno se abrieron grietas. Hoy, coherencia de la historia, sucede otro tanto.
Análisis de la noticia: Hasta los radicales aplazaron a Mestre
Córdoba.- "Todos los que tienen una factura que pasarle al gobierno, están aquí." El encumbrado dirigente sindical que deslizó esa impresión sólo estaba certificando lo que era una evidencia: que Ramón Mestre logró sumar a todos. En su contra, cabe aclararlo.
Pero además, detrás de la multitudinaria marcha callejera, asoman otros fenómenos que transmiten algunos claros mensajes.
La primera certidumbre que se recoge es que la sociedad, al menos la cordobesa anoche, ha informado a sus gobernantes que no está dispuesta a recibir notificaciones "por decreto" en un tema tan sensible como la educación.
Malhumor creciente
No es una novedad, por otra parte, que entre la gente se percibe un creciente malhumor. Encuestas realizadas con motivo del paro de la CGT del 8 actual mostraron a una mayoría que adhería a la potesta. No sería correcto establecer una relación directa entre esa disconformidad por como están las cosas y la manifestación de ayer en Córdoba, pero tampoco hay que negarle conexiones. Desde ese enfoque, cabe advertir que una porción importante de los manifestantes, provinieron de la clase media El último paquete de medidas económicas estuvo latente y viene al caso mencionar que los gremios de Córdoba resolverán el lunes un "paro y movilización" para antes del 15 de septiembre, independientemente de lo que decida la CGT nacional. No lo harían si no tuvieran espacio para intentar ese vuelo.
Esos serían los fenómenos unificadores. Luego, están los particulares de los diversos sectores que participaron de la movilización y que explican por qué ayer hubo asistencia perfecta. No faltó nadie, ni siquiera el radicalismo.
No hay que esforzarse demasiado respecto de las motivaciones del gremio docente, sobre el que se descargó parte del ajuste provincial aplicado desde mediados de 1995, cuando la actual administración se hizo cargo de la crisis en que dejó a la provincia el último tramo de la gestión de Eduardo Angeloz. Y la reforma de estos días les pareció a los maestros un nuevo "sablazo" .
La Iglesia fue, igualmente, una impulsora protagónica de la masiva concurrencia. Mestre, en medio del aluvión, recibió esta semana a los obispos de la provincia. Los encabezó el cardenal Raúl Francisco Primatesta, todavía convaleciente de una delicada intervención cardíaca. Que su primera aparición oficial fuera ésta, no es, precisamente un dato menor.
Tampoco que, a pesar de las promesas escuchadas del gobernador, las autoridades eclesiásticas respaldaron decidida e inusualmente la convocatoria.
La oposición sacó partido
La oposición política al gobierno radical, por su lado, se encontró con un "regalo" que ha tratado de aprovechar cuanto pudo. El "obsequio" alcanzó hasta para los sectores que dentro del radicalismo no abrevan en la fuente de Mestre. En la UCR está instalada una "pulseada" por el poder interno luego de la caída en desgracia de Eduardo Angeloz. En estos días, legisladores y dirigentes que responden a su mando, fueron impulsores sin disimulo de la marcha.
Finalmente, no es difícil entender la presencia masiva de padres y alumnos ni de las comunidades del interior. En éstas, particularmente las pequeñas, la escuela es el bien más preciado. Imagínese cuánto significa la amenaza de un cierre.
En definitiva, todo sumó y todos sumaron para rubricar en las calles un contundente aplazo al gobierno de Mestre.
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