Para jóvenes paladares
DINOSAURIOS Por Daniel Arias-(Norma)-253 páginas-($ 11)
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Dinosaurios ilumina matices insólitos de una temática conocida e integra los razonamientosespeculativos de la ciencia ficción con el ritmo y la intensidad de la narrativa de aventuras. A través de una teoría filosófica y científica sobre el tiempo, la novela conecta dos intrigas en apariencia distantes: la historia de un dinosaurio del período cretáceo y la de un científico del año 2028, es decir, un hombre del futuro, según la perspectiva del lector actual.
El dinosaurio se llama Gronk, habita en la Patagonia e intenta sobrevivir en los años hostiles, posteriores a la caída del meteorito KT. causante de la extinción de su especie. El científico es el doctor Pereira, un paleontólogo y planetólogo argentino que, para evadirse de problemas sentimentales, se traslada a Brasil. Allí descubre que un asteroide producirá en poco tiempo un exterminio biológico semejante al del meteorito KT.
Para evitar el inminente apocalipsis, Pereira emprenderá un viaje en el tiempo junto a un militar americano y un general brasileño. Los tres realizarán un periplo histórico, de regresión cronológica, que les permitirá investigar las formasde vida del período cretáceo para hallar posibles maneras de preservar a la humanidad luego del desastre.
La prosa de Arias abunda en descripciones que alternan las grandes llanuras prehistóricas con la detallada catalogación de los más avanzados mecanismos tecnológicos del futuro que poseen la riqueza imaginaria de la mejor ciencia ficción. Para narrar la vida de Gronk, Arias adopta un discurso demorado y minucioso, de focalización visual y cinematográfica que, a la manera de una cámara lenta, describe las peleas entre los dinosaurios y sus distintos modosde supervivencia. Por el contrario, para contar los sucesos del futuro, opta por una narración más ágil. Pero, más allá de animales y humanos, la auténtica protagonista de la novela es la trama del tiempo: Dinosaurios despliega un discurso fascinante de especulación científica y filosófica. A su mérito como novela de aventuras y ciencia ficción, suma su eficacia para el humor y la risa reflexiva, componentes que convierten a este libro en uno de los aportes más significativos del año a la literatura juvenil argentina.
Nueva antología de cuentos para jóvenes
Por varios autores-(Alfaguara)-173 páginas($15)
Con relatos de diverso registro, desde la ciencia ficción al realismo crudo, de la fábula a la intriga intelectual, del relato histórico al de iniciación, acercan en esta Nueva antología de cuentos para jóvenes un conjunto de quince relatos de sólida factura.
Con lenguaje preciso y una breve historia de transformismo, Jorge Accame urde en "No es culpa suya" una metáfora inquietante sobre el destino de la rebelión. En "Sofía, el pastor y el lobro", Marcelo Birmajer construye un relato inteligente, pleno de humor y de ternura, sobre los problemas típicos de un chico del secundario: el estudio, el amor por una mujer algo más grande que él.
"La historia", de Leopoldo Brizuela, se inscribe en el mundo mítico de toda la narrativa del autor de Inglaterra. Una fábula : los salvajes y el hombre blanco, el mutuo temor y la barbarie, la desolación patagónica. Aplomo, hondura, apuntes de conmovedora lucidez y un lenguaje poético deslumbrante que nunca conspira contra la fluidez del relato.
Graciela Cabal propone en "La muerte del cartero" un cuento de atmósfera enrarecida y desenlace fantástico con el que se recuerda un episodio de nuestra historia. También Jorge Consiglio resuelve en un final fantástico su relato de intriga intelectual, "Ronda nocturna". Ritmo, riqueza de descripciones, un suspenso bien elaborado y la seductora presencia de Amsterdam con sus canales y sus museos de arte como escenario de una misteriosa persecución.
El estilo parco de Pablo de Santis ya es su marca. Pero en "La jaula del dragón"esa precisión y esa economía de palabras no hacen más que resaltar el brillo y la delicadeza poética de las imágenes, tanto como la poderosa seducción de una fábula que sabe atrapar el misterio de animales imposibles, la sed de posesión y de conocimiento y las búsquedas incesantes por tierras remotas.
La ciencia ficción está presente en Dark , de Griselda Gálmez, un cuento con ambición de alegoría situado en el año 2994, cuando la sociedad humana se ha convertido en un eficiente sistema de hipervigilancia y control.
Lucía Laragione, en "El potro negro", trabaja el tema de la relación entre el salvaje y el hombre blanco; su relato intenta demostrar que no son las fronteras geográficas ni étnicas las que definenen qué es civilización y qué es barbarie.
"Pajaritas", de Luis María Pescetti es un relato que esconde su artesanía literaria detrás de la frescura de una anécdota contada como si se estuviera hablando. La ternura, el despunte de una pasión, la nostalgia, no necesitan a veces de la estructura acabada y perfecta del cuento. Pescetti no cierra un círculo con su historia, lo abre. Y conmueve con armas nobles.
Silvia Schujer también prefirió no atarse a la exigencia de una estructura para poner en relación la infancia y el horror de la dictadura militar. En "La composición", el monólogo interior de una nena, que debe escribir una redacción para la escuela, reconstruye la mañana en que sus padres fueron secuestrados.
Ligerito, con humor, como haciéndose la distraída, Ana María Shúa suele lanzar un zarpazo inesperado en sus relatos. En "Fiestita con animación", entre velitas, torta y piñata, se las arregla para hacer un apunte ácido sobre los recodos oscuros que anidan el corazón de esas tiernas criaturitas que son los niños. En registro fantástico también, Fernando Sorrentino narra en "El regreso" una muerte accidental y los extraños sucesos que buscaron vengar un asunto pendiente.
Con deliberada imprecisión narrativa, Perla Suez repite en "Ahora que nada parece haber cambiado" la difusa justicia de la ley. Dionisos, su personaje, mató o no mató a Celerino en un pajonal; el narrador cree y no cree en su relato.
El amor y la guerra son los dos ejes sobre los que Esteban Valentino elabora su relato "No dejes que una bomba dañe el clavel de la bandeja". Con pericia, el autor articula dos tiempos narrativos, dos historias con un mismo protagonista: Emilio, un ex combatiente de Malvinas.
En el final, Ema Wolf hace una fina y detallada observación sobre el cuarto/el alma de un adolescente. Con la sombra que proyectan sus dedos, el personaje crea una bruja sobre la pared y Ema Wolf, una excelente excusa para desnudar con humor e inteligencia, las contradicciones, los miedos y la petulancia de esos corazones renegados que son los estudiantes.
Los literatura juvenil suele verse en la obligación de refutar los cuestionamientos sobre su legitimidad (¿es un género literario con todas las de la ley, un subgénero o un invento del mercado que, en alianza con la escuela, forja nuevas estrategias para llevar más lectores al molino de los libros?). En el caso de este libro, no hay mejor defensa que un buen ataque: ser portador de buena literatura.






