
Pasión de narradora
UN SOPLO DE VIDA Por Clarice Lispector (Siruela)-154 páginas-($ 20)
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ACASO algún día podamos leerla en castellano. No tiene, es cierto, el relieve magistral de su Formação da literatura brasileira . Pero es, en su estilo, una pequeña obra maestra. Se titula, simplemente, Vários escritos .
¿Quién es el autor de Vários escritos ? Antonio Cândido, el más ameno y profundo de los críticos literarios del Brasil. Vários escritos ofrece, entre los ocho trabajos que lo integran, uno consagrado a Clarice Lispector. Su versión original se remonta a 1944. Por entonces, la escritora recién se daba a conocer. Cândido advirtió de inmediato que, con la aparición de Cerca del corazón salvaje , algo nuevo ocurría en la ficción brasileña. El crítico reconoció allí que esa novela venía a renovar, y aun a redefinir, el arte de narrar en portugués.
Un soplo de vida , dado a conocer póstumamente y escrito en los momentos finales de la vida de su autora, merece también esta caracterización. Sus páginas la refrendan y, a la vez, reactualizan no sólo la vigencia del juicio de Antonio Cândido, sino también la fuerza indeclinable de una problemática que absorbió por entero la pasión de la gran narradora. Ella siempre afirmó que escribía para contrarrestar una agobiante sensación de irrealidad personal. La impotencia para conciliar la complejidad de lo real con las posibilidades expresivas del lenguaje vuelve a convertirse aquí en la emoción desencadenante del encuentro entre los personajes que protagonizan el relato.
La propuesta de este libro toma la forma de un diálogo entre un escritor (varón) y una mujer, Angela Pralini, creada por la fantasía del primero. Mediante el intercambio que se establece entre ellos, la línea argumental se inscribe en el campo de una reflexión compartida. El acento de estas ciento cincuenta páginas es denso, cargado de tensión espiritual y empeñado en discernir el inagotable enigma de la vida, el de ser y tener que ser. El escritor y su personaje se cuentan, casi confesionalmente, de qué modo cada cual se extravía en sí mismo y hasta qué punto el otro constituye para él un sostén, un referente que le da consistencia, una posibilidad sin la cual se desvanecería en la incomprensión.
No es éste, por lo tanto, un libro de ficción convencionalmente inscripto en el género. Las dos voces, sin embargo, no abandonan jamás el territorio de la poesía. Las ideas expuestas rebosan vitalidad, una vitalidad impregnada de agonía, desasosiego, pena y perplejidad.
Bellamente traducido del portugués por Mario Merlino, Un soplo de vida revela, de múltiples modos, el íntimo desvelo que inspiró su redacción. Hay escritores, como Clarice Lispector, que no trabajan para transmitir un mundo sino para escenificar el esfuerzo por constituirlo. Se diría que ellos mismos ganan existencia dando vida, buscando contrarrestar el sentimiento de irrealidad que los devora cuando no escriben. Clarice Lispector creyó siempre que no había llevado a buen puerto ninguno de sus propósito literarios. Nosotros, que la admiramos con muy buen fundamento, sabemos que no es así.




