
Piden a la Justicia que el latín no sea una materia obligatoria
Llegó a la Corte el planteo de un alumno
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Los padres de un alumno del colegio privado porteño Santo Tomás de Aquino promovieron una acción de amparo para que se declare la inconstitucionalidad del régimen de promoción de la escuela, que incluye al latín como materia y, según los demandantes, se aparta del plan básico fijado para el bachillerato. En la Justicia se produjo un conflicto de competencias entre distintos fueros y la Corte Suprema determinó que corresponde a un juzgado civil tomar cartas en el asunto.
Los demandantes, Javier Ureta Peña y Sara Elena Uriburu de Ureta Peña, padres del menor, promovieron la acción no sólo contra el colegio, que depende de la Universidad Católica Argentina (UCA), sino también contra los gobiernos nacional y porteño.
Sin embargo, el máximo tribunal , con el voto de los ministros Enrique Petracchi, Elena Highton de Nolasco, Carlos Fayt, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti, consideró que se trata de un litigio entre particulares en el que no tienen intervención los organismos públicos y, por eso, debe ser resuelto por la Justicia Civil. Y giró el trámite al juzgado nacional civil N° 28 que ya había intervenido.
El caso reactiva una controversia sobre si se debe considerar el latín una materia obligatoria, con las mismas exigencias que las del resto del plan de estudios. "El colegio Santo Tomás de Aquino presentó en 1992 un plan de bachiller humanista y científico que dispone dos idiomas, latín e inglés, y fue aprobado por el ministerio", dijo a LA NACION Luis Liberman, director general de Educación de Gestión privada del gobierno porteño.
"Como educador y antropólogo -opinó el funcionario- el latín tiene un alto grado de significación a la hora de definir un bachiller de carácter humanista y científico" y recordó que "recién en 1988 se sacó el latín de los bachilleratos".
El Colegio Nacional de Buenos Aires, uno de los establecimientos de mayor tradición en el país, tiene latín como materia obligatoria durante cuatro años. Consultado sobre el caso, el rector Horacio Sanguinetti, respondió: "Es sorprendente. No sé en qué aspecto hay daño a la Constitución porque un colegio enseñe latín. La ley federal de educación es un plan básico y por sobre esto las jurisdicciones pueden agregar materias".
En cuanto al idioma, el académico sostuvo que "sólo quien no estudió latín ignora su importancia; es como un ordenador mental y además facilita el estudio de cualquier idioma". Y opinó que el planteo tiene que ver con optar por un camino fácil que le hace "un flaco favor al chico".
Desde otra visión, el filósofo Alejandro Rozitchner consideró que enseñar latín en la escuela media es "un abuso del pasado sobre el presente" y que "depende de una visión de la cultura fuera de época, fuera de sintonía con la realidad de hoy".
Crítico, Rozitchner enfatizó: "Como no se sabe qué hacer con el presente y el futuro se adora el pasado".
El caso
Los padres del menor solicitaron a la Justicia, que aún no se pronunció, una medida cautelar que le permita a su hijo continuar regularmente con sus estudios en el tercer año del secundario en otra escuela, donde el latín no integre la currícula, según consta en el fallo de la Corte.
"Este alumno cursó el año pasado en la escuela, en segundo año. Luego de los exámenes de marzo último le quedaron previas, sin aprobar, cuatro materias: latín I y II, estudios sociales y matemática", explicó a LA NACION el rector del colegio, José María Aguerre, que aún no recibió ninguna notificación judicial.
"No se puede promover a un alumno que debe cuatro materias programáticas, y no por una normativa interna, sino que así lo establece el Ministerio de Educación de la ciudad", relató el profesor Aguerre, quien señaló que la familia aún no pidió el pase y que los padres sabían, al inscribir a su hijo, que el latín es una materia de la escuela.





