
Polémica de Sanguinetti con escritores uruguayos
1 minuto de lectura'
MONTEVIDEO.- El ex presidente de Uruguay Julio María Sanguinetti acusó a escritores uruguayos de usar métodos stalinistas y fascistas para recusar su presencia en un jurado internacional, lo que motivó que la embajada de España y la editorial Alfaguara suspendieran la convocatoria al premio de novela Juan Carlos Onetti.
En una carta que envió al diario La República, de esta ciudad, Sanguinetti se defendió de quienes lo acusan de haber obstaculizado la investigación sobre el paradero de una nuera y una nieta del poeta Juan Gelman, desaparecidas en 1976, en Uruguay.
"Luego de luchar para encontrar una plena salida democrática, como felizmente logramos -dice el ex presidente-, jamás pensé que en Uruguay retornarían las proscripciones. Mucho menos podría imaginar que un grupo de escritores, erigidos en comisarios políticos, embistiera contra el espíritu de tolerancia propio de la democracia para intentar una descalificación personal de alguien que, simplemente, piensa distinto."
La embajada de España y Alfaguara invitaron a Sanguinetti a formar parte del jurado del concurso Juan Carlos Onetti, y de inmediato renunciaron a integrarlo la crítica literaria Ana Inés Larre Borges, los escritores uruguayos Carlos María Domínguez y Washington Benavídez y la escritora española Rosa Montero.
"A partir de allí, la nostalgia stalinista y la metodología fascista se desataron para imponer la renuncia a todos quienes aceptaban ser jurados, por el solo hecho que yo lo integrara", dijo. Unos 80 intelectuales, entre ellos, Mario Benedetti, se solidarizaron con los renunciantes.
El ex mandatario señaló que "si entristecedora es la actitud totalitaria, no lo es menos la falsedad de la presunta acusación". Y precisó: "El gobierno que presidí no tuvo la suerte de poder esclarecer el caso, pero nadie de buena fe podrá decir que ello ocurrió por falta de empeño y mucho menos por haber puesto obstáculos".


