Polémica en Ushuaia por un docente transexual
El rector de un colegio le objetó la vestimenta que usa en clase
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USHUAIA.- Un docente transexual que dicta clases de historia, y de formación ética y ciudadana en tres colegios de esta ciudad quedó envuelto en una fuerte polémica cuando el rector de uno de los establecimientos le pidió verbalmente, la semana pasada, que vistiera ropa masculina para trabajar frente al curso.
La exigencia del titular de la Escuela Provincial de Educación Técnica Olga Arko, conocida como EPET Nº1 -aunque es la única con esta orientación en Ushuaia-, hizo visible la condición sexual de Melina Gutiérrez, nombre que adoptó, lo que encendió la polémica.
Aunque el conflicto lo coloca en el ojo del huracán, por ser uno de los primeras docentes transexuales al frente de alumnos en el país, Gutiérrez, de 27 años y profesor de séptimo grado y del primer año del polimodal, evita dar explicaciones. En un diálogo con LA NACION, minutos antes de ingresar ayer en una mesa de examen, se presentó como transexual y no travesti, aunque mantiene el nombre legal masculino y se niega a someterse a una intervención quirúrgica por considerarla una mutilación.
Melina nació hace 27 años en la base naval de Puerto Belgrano, en la localidad bonaerense de Punta Alta. Se graduó en Bahía Blanca como profesor de historia con orientación en ciencias sociales para los niveles EGB 3 y polimodal. Pero las primeras armas en la docencia las está haciendo en la capital de Tierra del Fuego, donde se radicó en abril de 2006.
El docente procuró sin éxito, el año pasado, acceder a horas interinas o suplentes en las escuelas públicas y privadas de la ciudad. Al abrirse el registro de postulantes en la Junta de Clasificación y Disciplina se inscribió y, desde junio último, figura en los listados para acceder a cargos al frente de alumnos. Así logró ocho horas cátedra, repartidas en tres instituciones.
Clases que dicta
Ahora dicta tres horas de historia en el séptimo grado de la EPET Nº 1 y en el Colegio José María Sobral. Además, da dos horas semanales de formación ética y ciudadana en primer año polimodal del Colegio Los Andes. Hace pocos días dejó cuatro horas de historia en el Colegio Polivalente de Arte.
"Observamos sus clases, como lo hacemos con todos los docentes, y es irreprochable, es responsable, cumple con los horarios, respeta a sus alumnos, nada que decir", afirmó el vicerrector de Los Andes, el licenciado Javier Fourastier.
El docente llegó ayer a clases quince minutos antes de la hora, con un vestido hasta las rodillas, botas de cuero terminadas en punta y taco dispuestas sobre las calzas, todo negro, y abrigada con un chaleco rojo, un tapado beige, bufanda de lana y cartera negra y un maletín gris, apenas maquillado, con lentes de aumento.
Fourastier le restó dramatismo a cualquier planteo. Sin embargo, el ingreso de Melina en otros colegios no fue tan sencillo. En la EPET le reclamaron que se vistiera de hombre para estar frente al curso que acababa de recibir, pero se negó.
Mientras el rector de la escuela, Guido Genovese, evitó referirse al asunto, la ventilación del caso de Melina encendió una polémica en la ciudad. Maricel Eiriz, madre de una joven del polimodal del Colegio Polivalente de Arte, aseguró que la identidad sexual de Melina fue tema de conversación entre los adolescentes "durante la primera semana" y sostuvo que en pocos días "no se habló más del tema y los chicos se engancharon con ella desde el afecto y por los contenidos que brindaba".
En cambio, Daniel, padre de un menor de la EPET, consideró que admitir a Gutiérrez para trabajar en un curso requiere "que los padres lo sepamos antes para que podamos decidir, no enterarnos así, por los medios, casi de casualidad".





