Procesan en Santa Fe a cuatro sacerdotes vinculados con Storni

Eran colaboradores del ex arzobispo
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28 de noviembre de 2002  

SANTA FE.- En una decisión vinculada con el caso Storni, donde se investigan las denuncias contra el ex arzobispo local por presunto abuso deshonesto en perjuicio de seminaristas, la justicia santafecina dictó el procesamiento de cuatro sacerdotes y un escribano, acusados de coacción y falsedad de documentos.

Se trata de una causa en la que se investigan las presiones ejercidas contra el sacerdote José Guntern, de 82 años, a quien habrían obligado a retractarse de una severa advertencia realizada a Storni por un "desliz" durante un retiro espiritual.

Ese hecho actuó como el disparador efectivo que generó el mayor escándalo en la Iglesia santafecina, que culminó cuando el papa Juan Pablo II aceptó -hace dos meses- la renuncia de Storni, a quien también investiga la justicia penal.

El caso Guntern

Según fuentes judiciales, es la primera vez que la cúpula del Arzobispado santafecino enfrenta una instancia judicial tan comprometida.

Los vicarios Hugo Capello y Marcelo Mateo fueron procesados por el delito de coacción, en tanto que a sus pares Mario Grassi y Edgar Stoffel se les atribuyó la figura de partícipe principal, y al escribano Ricardo Chaminaud, la de falsedad ideológica.

La noche del 22 de agosto pasado, los nombrados ordenaron la comparecencia del padre José Guntern, de 82 años, en la sede del Arzobispado, para obligarlo a retractarse de los comentarios expresados en una misiva que en 1992 le envió a Storni, dos años antes de la investigación ordenada por el Vaticano, reprochándole su conducta con un seminarista, durante un retiro espiritual en Santa Rosa de Calamuchita, Córdoba.

Ese texto, según los vicarios, fue el que sirvió de respaldo a la investigación de la periodista Olga Wornat, quien en su libro "Nuestra Santa Madre", referido a la situación de la Iglesia argentina, incluyó un capítulo dedicado a la situación de Storni, con relatos de testigos y aportes documentales de varios sacerdotes.

Guntern firmó un acta rectificatoria ante el escribano Chaminaud -durante un careo se admitió que también Storni se encontraba en conocimiento de esa situación-, pero frente a la presión surgida de la marcha de los acontecimientos, horas después se presentó ante la Justicia para denunciar los hechos, lo que dio origen a la causa.

Según el relato de los propios involucrados, esa retractación fue el principal argumento que Storni llevó al día siguiente en su viaje al Vaticano, cuando en la visita ad límina que realizó junto con otros obispos argentinos trató de esclarecer su situación.

En la Causa Guntern, y luego de las diligencias procesales, el juez de Instrucción de la 3ª Nominación, Julio César Costa, dictó el procesamiento de los nombrados, pero dejó sin efecto la imputación por el delito de privación ilegítima de la libertad en perjuicio del sacerdote.

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