
El Filandón, la tradición que salió de los inviernos más hostiles y fue popular hasta la era de la televisión
La narración de historias que recogían los sabios del folklore popular dio lugar a un rito que aún se conserva en España; tres grandes autores y cultores del género mantienen prendida la llama
Suscriptores
7 minutos de lectura'


SEVILLA.- A fines de la década del setenta, José María Merino y Juan Pedro Aparicio recorrían a pie la cuenca del río Esla, en el norte de España. Los escritores se albergaban en posadas cuando oscurecía y durante el día recogían las historias tradicionales de la zona, el sabio folklore popular. Una noche armaron su tienda de campaña lejos del mundanal ruido y decidieron descansar allí, en el monte, a la vera de un arroyo. En la oscuridad escucharon un bello canto de mujeres. Salieron a la intemperie para recorrer la zona y para su asombro no había nadie a su alrededor. “Deben ser les xanes”, pensaron, y mencionaron su nombre en dialecto asturiano. Estas ninfas de río que atesora la mitología del noroeste del país habitan algunas de las historias fantásticas que los dos amigos junto con Luis Mateo Díez, el último ganador del premio Cervantes, transmiten desde hace más de 15 años en diversos escenarios en su celebración del relato popular: El Filandón.


