
Rigor jurídico
TEORIA POLITICA Y CONSTITUCIONAL Por Alberto Dalla Via-(Universidad Nacional de México)-244 páginas-($ 70)
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En las últimas décadas, con lamentable frecuencia, los estudios constitucionales se traducen en un análisis jurídico de la Ley Fundamental, referencias al derecho comparado y emisión de juicios de valor, carentes de variantes hermenéuticas racionales y de una rigurosa metodología científica que permita formular juicios de conocimiento que prescindan de toda valoración subjetiva. Tales ensayos distan de tener cualidad científica porque el estudio de los fenómenos constitucionales, superando el marco jurídico, debe estar provisto de las conclusiones que aporta la ciencia política. Es que ambas disciplinas se vinculan en áreas de investigación que no pueden ser abordadas de manera independiente.
Segundo V. Linares Quintana, decano de los constitucionalistas argentinos, enseña que uno de los errores más graves en que incurren algunos de sus colegas reside en la idea de concebir el Derecho Constitucional como una simple rama del Derecho Público, renegando de su esencia fundamentalmente política. Es cierto que el Derecho Constitucional está condicionado por las normas jurídicas que regulan las instituciones políticas, mientras que la ciencia política no está sujeta a tales reglas, pero también es cierto que se nutre de los frutos de esa ciencia porque, antes de expresar aquellas normas, debe ponderar los efectos y la eficacia de ellas para colmar la idea socio-política dominante en la sociedad. El poder se institucionaliza con su regulación jurídica y la legitimidad de ella está condicionada a su adecuación a esa idea dominante esencialmente dinámica. Pero si el derecho institucionaliza la política, ésta necesita del derecho para su expresión legítima en la organización social. Así, le asiste la razón a Linares Quintana cuando escribe que el derecho constitucional sin la ciencia política es una fantasía o, como proclamaba Carl Friedrich, que la ciencia política sin la guía del derecho es un fantasma.
A ese rigor metodológico se ajusta Teoría y política constitucional , de Alberto Dalla Via, uno de los representantes más destacados de nuestra nueva generación de constitucionalistas. La obra se ciñe a ese enfoque y estudia el funcionamiento de las instituciones constitucionales siguiendo la línea científica expuesta por su maestro Jorge R. Vanossi y por figuras emblemáticas como Karl Loewenstein, Jorge Xifra Heras y Georges Burdeau.
Dalla Via, con particular claridad y concisión, analiza, entre otros temas, las teorías de la obligación política, de la democracia, del gobierno, de la Constitución, la relación del Estado con la economía, la evolución estatal, los sistemas electorales, los derechos políticos y electorales, el control judicial, con un epílogo referente a la crisis de representación y la revalorización de la política. Su desarrollo nos reconforta pues avala que la solidez intelectual del científico constitucional debe estar precedida, como acontece con el autor, por un conocimiento amplio de los aportes generados por la política para evitar la expresión de conclusiones formalmente válidas pero carentes de realismo y utilidad práctica.





