
Rosemarie Kanzler será inhumada en Detroit
Mecenas, viajera, anfitriona acogedora
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A los 85 años, mientras nadaba en la pileta de su estancia La Favorita, cercana a Brandsen, se extinguió la vida de Rosemarie Kanzler, protagonista durante las últimas décadas del mundo social europeo, célebre por su elegancia, como mecenas y dueña de casa, conocida por artistas y políticos y que durante los últimos años eligió Buenos Aires como lugar de residencia durante parte del año.
En octubre último presentó en Londres sus memorias, reunidas en un libro titulado "Yesterday is gone". Relató allí una existencia que puede definirse como novelesca. Nació en 1915 en Zurich, hija de padre italiano y madre alemana. Atractiva y dotada de buena voz, inició con el nombre de Madeleina Ravelli -su apellido de soltera- una carrera profesional como cantante de la orquesta que dirigía el compositor alemán Peter Kreuder.
De convicciones profundamente antinazis, huyó de Alemania para refugiarse primero en Cuba y después en México. Allí se casó, en 1944, con Manuel Riachi, productor pionero de la cinematografía mexicana, que descubrió a Cantinflas y lanzó al estrellato a Dolores del Río y a María Félix. Vivieron en Hollywood, donde se vinculó con Greta Garbo, Merle Oberon, Gloria Swanson, y en México, donde conoció emigrados como Carol de Rumania y el aviador francés Paul-Louis Weiller.
Se divorció en 1948 y en1953 se casó con Carlos Oriani, un hombre de negocios mexicano, pero se separaron un año después. Luego se casó con Frederick Weicker, uno de los herederos del emporio farmacéutico Squibb. Pero cuatro meses más tarde se convirtió en su viuda cuando Weicker murió mientras pescaba en su laguna privada. En 1955 contrajo matrimonio con Ernest Kanzler, empresario norteamericano, dueño de una gran fortuna, viudo y vinculado por su anterior esposa con la familia Ford. Los Kanzler fueron anfitriones en sus casas de Saint-Moritz y de Cap Ferrat de todo el mundo conocido de las artes y las finanzas: Rudolf Nureyev, David Niven, Aristóteles Onassis, Gianni Agnelli, los duques de Windsor, Rainiero y Grace de Mónaco se contaban entre sus amigos.
Según The New York Times, ella presentó, en una de las 23 residencias que decoró y habitó en su vida, a lo largo del mundo, a Henry Ford II y a su segunda esposa, la italiana Cristina Vettore. La hija de Ford, Charlotte Ford, conoció en la casa de los Kanzler en Saint-Moritz al naviero griego Stavros Niarchos, con quien luego contrajo nupcias. Ernest falleció en 1967. En 1973 Rosemarie se casó con Jean-Pierre Marcie-Riviére, un banquero francés, y vinieron a la Argentina. Se separaron en 1989.
Rosemarie Kanzler donó una sala y obras de arte al Detroit Institute of Art. Vivía entre Londres, Grecia y la Argentina. Hace unos años inauguró con un "baile amarillo" la casa remodelada de su estancia bonaerense. Hasta allí seguían llegando los que siempre admiraron su personalidad y su gracia, los ambientes que creaba y el intercambio cosmopolita que era capaz de suscitar en ellos. Paradójicamente, estaba sola, nadando, cuando un paro cardíaco provocó su repentino fallecimiento.
Sus amigos argentinos hicieron oficiar una misa en su memoria en la parroquia Madre Admirable, de Buenos Aires, y se informó que sus restos serán inhumados en Grosse Point, Detroit, junto a la tumba de su cuarto esposo, Ernest Kanzler, a quien mucho amó y cuyo apellido siguió usando hasta su muerte.




