
Santiago Muñoz Machado: “La Argentina es uno de los países pioneros y más implicados en el movimiento de lenguaje claro”
Más de cien rotarios recibieron al director de la Real Academia Española en el tradicional almuerzo de los miércoles; el académico participa de la Convención de la Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible, en La Plata
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Más de cien integrantes del Rotary Club de Buenos Aires, que preside Federico Eijo, recibieron al director de la Real Academia Española (RAE), el jurista Santiago Muñoz Machado, en el almuerzo de los miércoles en el hotel Libertador (avenida Córdoba 690). Muñoz Machado llegó al país para participar de la III Convención de la Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible, organizada por la RAE, como titular de la Secretaría de Coordinación de la Red, y la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires. Se desarrollará en La Plata, en cinco sedes, el jueves y el viernes.
“Estoy viajando a la Argentina una vez por año”, dijo el director de la RAE a LA NACION. Es muy probable que regrese en el otoño de 2027 para la Feria del Libro porteña, con España como país invitado de honor.
“Para la convención se esperan 1200 asistentes y habrá 275 ponencias sobre seis ejes temáticos -destacó-. Además del número, que es muy elevado, la diversidad es muy importante porque reúne a instituciones públicas y privadas, poderes públicos, universidades y entidades de la organización civil. La Argentina es uno de los países pioneros y más implicados en el movimiento de lenguaje claro”. Los ejes de la convención abarcan el lenguaje de los poderes públicos; terminología, recursos lingüísticos y comunicación especializada; formación académica, profesional y ciudadana; inteligencia artificial y tecnología del lenguaje; accesibilidad cognitiva y lectura fácil, y diálogo iberoamericano sobre lenguaje claro.
En el almuerzo del Rotary -al que asistieron empresarios, ejecutivos, abogados, economistas y gestores culturales- Muñoz Machado brindó la disertación “Los retos actuales de la lengua española: lenguaje claro e inteligencia artificial”, que duró unos veinte minutos. Luego, la periodista Clara Mariño le hizo preguntas. Mientras tanto, los comensales degustaban ensalada de roquefort, rúcula, pera y nuez; una pasta rellena y tiramisú de postre; se sirvió vino tinto, agua y café. Para pedir silencio, se usó el clásico método del tintineo de copas. La laudatio estuvo a cargo del jurista Juan Carlos Lasagne.
En los almuerzos del Rotary se recibe por semana a un invitado especial: ya concurrió en gran parte el gabinete de ministros del Gobierno (Javier Milei fue en 2022, antes de llegar a la presidencia); el miércoles próximo irá el responsable del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el almirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare.
Después de un repaso por la historia de la RAE, creada en 1713, Muñoz Machado insistió en que el lenguaje claro debe primar en los poderes públicos y privados. Un mensaje claro debe ser comprendido por una persona con una formación básica de manera fácil y rápida, sin necesidad de relecturas, algo que el lenguaje usado en expedientes judiciales, leyes y comunicaciones oficiales y corporativas suele obstaculizar. También existe una variante: el lenguaje claro y accesible.
“Usar bien el idioma no es solamente una cuestión de cortesía; es el empleo correcto de la lengua, pero también es un deber democrático. Los poderes públicos tienen la obligación de expresarse en términos reconocibles y los ciudadanos tienen derecho a comprender lo que les dicen para ejercer sus libertades y defender sus derechos”, afirmó el autor de Fundamentos del lenguaje claro.
Sobre la inteligencia artificial, sostuvo que se impone un “pacto universal” para su regulación y reveló que la RAE mantiene diálogos y acuerdos con las grandes corporaciones tecnológicas de Estados Unidos para que los modelos de lenguaje sigan las reglas comunitarias del español. “Quien use la IA se dará cuenta de que esto es así. No tenemos un poder sancionador; funcionamos sobre la base de la autoridad moral que las Academias han construido y que 600 millones de personas siguen voluntariamente”, dijo.
Consultado por Mariño sobre las críticas del escritor y académico Arturo Pérez-Reverte, que había dicho que la RAE había perdido autoridad normativa y se había convertido en un “bebedero de patos donde todo vale”, el director de la RAE respondió que la opinión del escritor era la “de un académico más, que no siempre coincide con las opiniones de los demás académicos”. Y recalcó: “No hay ninguna improvisación en el trabajo que se hace en la Academia”. Explicó además el modo en que un argentinismo ingresa al diccionario de la RAE. Considero que la Asociación de Academias de la Lengua Española, fundada en México en 1951, era “un milagro de unidad”.
Cuando la periodista le preguntó por el lenguaje inclusivo, el académico señaló que este tenía un sesgo ideológico, si bien admitió que los desdoblamientos léxicos (del tipo “señores y señoras” o “todos y todas”) son correctos aunque no siempre necesarios.
Al finalizar el evento, la rotaria Marta Álvarez Molindi, de la Comisión de Cultura del Rotary Club y presidenta de la Federación Argentina de Amigos de Museos, le entregó al director de la RAE un valioso obsequio: los tres tomos de Autobiografía, de Victoria Ocampo, relanzada por Fundación Sur y la Asociación de Amigos de Villa Ocampo este año.



