
Simbiosis
“¿En qué te han transformado, Daniel? Parecés un panelista de ‘6, 7, 8’” La frase de Mauricio Macri a Daniel Scioli en el debate de cara al balotage presidencial, en noviembre de 2015, fue un hit de esa campaña. La intención de Macri, claro, apuntaba a demostrar cómo el exmotonauta, de perfil más empresarial hasta entonces, había adoptado los giros del discurso kirchnerista sin medias tintas.
Similar simbiosis verbal encarna Luis Caputo con su jefe político. Los insultos y el menosprecio del que piensa diferente es casi una norma en el discurso de Javier Milei. “Es un ladrón, un corrupto”, dijo sobre el presidente de Brasil, Lula da Silva, en su propio país y en distintas entrevistas más tarde en Buenos Aires. “Imbéciles”, es otro calificativo al que suele recurrir contra quien critique o simplemente describa un estado de situación.
“Todos los boludos [sic] como nosotros pagamos las cosas dos, tres, cuatro, cinco, 10 veces lo que valía”, describió el ministro de Economía frente a empresarios en la Bolsa, en contra de quienes hablan de atraso cambiario. Y llamó “tarados” a quienes piden tener en cuenta la situación de la industria.



