Simbólico abrazo en apoyo al museo
Unos 700 vecinos y artistas se movilizaron en favor de la apertura; siguen las objeciones
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"Avancen, avancen, y gracias por venir." Eduardo Costantini saludaba, una por una, a las 700 personas que rodearon, con un "abrazo", el edificio en construcción del próximo Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), en la zona de Barrio Parque.
Vecinos del barrio y artistas llegados de otros puntos de la ciudad se dieron la mano para apoyar la terminación y apertura al público del museo, trabada por el reclamo de unos cien pobladores de la zona.
Estos últimos enviaron, a principios de este mes, un petitorio al gobierno porteño para que desestimara una excepción pedida por Costantini, para que se le permitiera modificar el proyecto original, lo que se contrapone con las normas de edificación de la zona.
El empresario quiere cerrar la terraza del edificio para habilitar una sala de exhibiciones temporarias, una biblioteca y un auditorio.
La construcción, ubicada en la esquina de la avenida Figueroa Alcorta y San Martín de Tours, tiene un costo millonario, al que se suma el valor de las obras atesoradas en la colección de Costantini, valuadas en 50 millones de dólares. El empresario conserva su acervo artístico en su casa, y en depósitos de Suiza y los Estados Unidos.
Promoción con artistas
La inauguración del centro cultural, que ocupará una superficie total de seis mil metros cuadrados, está prevista para marzo de 2001.
"Antonio Berni, Frida Kahlo, Emilio Pettoruti, Antonio Seguí y Xul Solar se mudan a tu barrio", rezaban los enormes afiches que empapelan las paredes exteriores del predio en construcción.
Y es que, además de las obras de estos artistas, el museo albergará obras de otros creadores latinoamericanos, además de las exposiciones temporarias. También se impulsará una fuerte labor de investigación del arte y de estímulo para los creadores argentinos más jóvenes.
"Este es una acto de afirmación de la cultura", dijo el empresario Costantini a La Nación al término del abrazo simbólico. Y reconoció: "Espiritualmente estoy quebrado de emoción por el apoyo incondicional de la gente que vino".
Además, reconoció que, si bien continúan las obras de construcción, "para que se termine el edificio tiene que destrabarse el tema de la ley".
Días atrás, el arquitecto Mariano Goñi, detalló a La Nación que "el Código de Planeamiento Urbano sólo permite la habilitación de museos en edificios existentes de valor histórico", y que se intenta realizar "un edificio de 22 metros de altura en una zona donde sólo están permitidos 11,60 metros".
La controversia llegó a la escena oficial. Y el secretario de Cultura porteño, Jorge Telerman, no dudó en participar del acto y expresar su apoyo a Costantini.
"Me parece extraño pensar que haya quienes se oponen a la apertura del Malba", dijo el funcionario. Y afirmó que el futuro museo, junto al Nacional de Bellas Artes, el de Arte Decorativo, el Palais de Glace y el Centro Cultural Recoleta, permitirá consolidar "un corredor cultural" que produciría "enormes beneficios para la ciudad y el país".
Además, Telerman estimó el valor arquitectónico del edificio, que tiene "características muy especiales e interesantes para el paisaje urbano".
El respaldo de Telerman estuvo en sintonía con el pronunciamiento del secretario de Cultura y Comunicación de la Nación, Darío Lopérfido, como se informa por separado.
Más allá de los planes de política cultural, un buen número de porteños juntó sus manos para apoyar la apertura del nuevo centro del arte latinoamericano. Muchos participaron con sus hijos y sus mascotas. Los jóvenes, vestidos de sport y con bicicletas de paseo; los más adultos, con un vestuario más formal, pero con sonrisas distendidas.
El merchandising
La ronda dio una vuelta completa al predio, luego se deshizo y casi todos dedicaron un cerrado aplauso al impulsor del nuevo centro de arte.
Antes y después del "abrazo", se repartieron globos y prendedores que rezaban: "Malba, un espacio para la cultura", lo que permitió percibir la organización de un aceitado merchandising . Además, se habilitaron mesas en las que se entregaba a los concurrentes un folleto explicativo de las razones favorables para inaugurar el museo, y se juntaron firmas.
Entre los personajes más conocidos que participaron del "abrazo" al Malba estuvieron las conductoras televisivas Teresa Calandra y Marcela Tinayre, y el pintor Guillermo Kuitca.
Además de los vecinos, el frente del museo se pobló de curiosos y artistas, que apoyaron el proyecto de Costantini.Aunque también había quienes miraban la obra con ciertos resquemores.
"Hay que permitir que los ricos inviertan en estas cosas, ya que, en general, el empresariado argentino no se preocupa por el arte", afirmó la artista Silvia Rivas.
Opinó: "A este barrio, el edificio del museo le queda bien. Hay que tener en cuenta que, hace un tiempo, esto era una plaza llena de basura".
En favor y en contra
Rafael Giménez, vecino de Barrio Parque, consideró el Malba "un lujo para el barrio", y advirtió que "cualquier ciudad de Europa haría lo imposible por apoyar un proyecto como éste".
Pero no todas las voces estuvieron del lado de Costantini. Algunos de los presentes, contrarios a la apertura del museo, no participaron del "abrazo", y discutieron en buenos términos con otras personas que manifestaron su apoyo.
"No estoy de acuerdo con la apertura del museo, porque es una muestra del uso que los poderosos hacen de los artistas para impulsar contravenciones", protestó Mireya Baglietto, una artista de la Capital Federal.
Por su parte, el pintor Sebastián Chelía explicó que, a su juicio, "hay otras prioridades, por la grave situación económica que atraviesa el país. Abrir un museo de $ 100 millones es una vanidad de la clase alta".
"Capital del Cono Sur"
- El secretario de Cultura y Comunicación, Darío Lopérfido, también sumó su respaldo a la iniciativa de Costantini. En una declaración, afirmó que la apertura del museo "representa la reafirmación de la búsqueda de consolidar a la Argentina, y en particular a Buenos Aires, como la gran capital del Cono Sur". El funcionario destacó los beneficios socioeconómicos que genera la promoción del arte, y consideró que el nuevo edificio que se construye en Barrio Parque "conformará muy rápidamente un logro más del patrimonio arquitectónico de Buenos Aires".



