Sin visos de futuro
1 minuto de lectura'


Pequeñito a la distancia, parado junto a la precaria reja de un balcón, el hombre se toma la cabeza. Puede ser un gesto natural con el cual simplemente se esté acomodando el pelo. También es posible que se esté agarrando la cabeza con actitud de preocupación ante lo que ve, que no sabemos qué es. Sabemos que él no ve lo que nosotros sí: su soledad en medio de esa enorme estructura de un edificio en construcción. En algún momento del futuro llegará a ser un complejo de oficinas en La Castellana, exclusivo centro financiero, turístico y cultural de Caracas, si es que llega a serlo. Pero por ahora luce como un esqueleto derruido, bastante venido a menos, con esos cuadrados calcados que parecen celdas sin barrotes. Y en una de ellas, nuestro hombre, que solo allí arriba proyecta abandono y la desasosegante sensación de estar atrapado en esa suerte de cárcel desoladora que no tiene visos de dejar de serlo.
- 1
Jacobo Bergareche: “Mis novelas son simplemente un espejo para que el lector se mire”
2Críticas de escritores y editores por la app “Ask This Book” creada por Amazon para Kindle
- 3
Sin acuerdo entre Ivan Jablonka y Esther Pineda G. por la denuncia de “apropiación intelectual”
4Nadie nos prometió ser eternos





