Tettamanzi, la figura principal en Italia
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ROMA (De nuestra corresponsal).– John Allen Jr. no tiene dudas de que el próximo papa no será norteamericano, “porque el Vaticano valora demasiado su neutralidad diplomática”.
Y arriesga un poco más: si el cónclave tuviera lugar hoy, resultaría elegido el cardenal Dionigi Tettamanzi, el ex arzobispo de Génova recientemente designado por Juan Pablo II al frente de la arquidiócesis de Milán para suceder al jesuita Carlo Maria Martini, que presentó su renuncia al cumplir 75 años, luego de desempeñarse en Milán desde 1979.
¿Por qué Tettamanzi? “Porque tiene las cualidades que el próximo papa debe tener”, explicó Allen a LA NACION, al destacar que este prelado, en cuestiones teológicas, es una figura de centroderecha, es decir, moderado pero conservador, y al mismo tiempo “es fuerte en temas de justicia social”. Así lo demostró hace un año durante el G-8 de Génova, al posicionarse del lado de los jóvenes globalifóbicos.
Según el periodista y escritor Allen, por otra parte, además de tener la “edad justa”, 68 años, Tettamanzi es un “unificador”, que “se lleva muy bien con todo el mundo y está bien relacionado con todos los sectores de la Iglesia, es decir, tanto con el Opus Dei como con grupos como la Comunidad de San Egidio”.
Personalidad y carisma
Como fue secretario general de la Conferencia Episcopal Italiana, además, Tettamanzi “conoce muy bien a todos obispos italianos, tiene una gran personalidad, es simpático y no arrogante”.
La única desventaja, según el vaticanista Allen, es que Tettamanzi “sólo tiene carisma en italiano”, porque no habla bien otros idiomas, algo que de todos modos puede jugarle en favor: por la “ley del péndulo”, en efecto, muchos cardenales son de la idea que, después de alguien tan carismático como el polaco Karol Wojtyla, quizá sea mejor lo opuesto.





