Torcuato Di Tella: "Quiero fomentar una visión más popular de la cultura"

Dijo que quiere revitalizar las fiestas provinciales y anunció la creación de un museo
(0)
30 de mayo de 2003  

El flamante secretario de Cultura de la Nación, Torcuato Di Tella, anticipó ayer dos de los nombres que lo acompañarán en su gestión: Américo Castilla, gerente cultural de la Fundación Antorchas, será director nacional de Patrimonio. Elvio Vitali, fundador de Librería Gandhi, será director de Industrias Culturales.

El eje de su gestión, según dijo el sociólogo a LA NACION, será fomentar "una versión más popular de la cultura. Quiero crear el Museo de la Cultura, el Trabajo y la Producción. Cultura no sólo son las obras de arte, sino también los inventos".

Di Tella dijo que sustituirá al anterior gabinete por "nombres con los que me siento más consustanciado, pero no tengo nada que decir de los anteriores". Algunos responsables de los organismos descentralizados (Instituto de Cine, Biblioteca Nacional, museos, entre ellos) serán removidos y otros continuarán, dijo, pero no dio nombres. Destacó que "habrá una importante continuidad con el gobierno anterior, pero no se van a hacer las mismas cosas".

Di Tella señaló que rescatará del olvido las publicaciones de los sindicatos, a los que definió como propulsores de cultura en la primera mitad del siglo XX, y hoy en "proceso de recuperación". Además, precisó que en tren de valorizar la cultura popular, procurará darle mayor trascendencia a las fiestas populares en el interior, con una profundización de los estudios históricos en cada región.

-¿Qué lo motivó a aceptar el cargo luego de haberlo rechazado públicamente?

>-Bueno, porque me lo pidieron muy insistentemente desde la Presidencia.

-¿Se lo pidió personalmente el presidente Kirchner?

-No, él no. Fue su vocero, Miguel Núñez. Me dijo: "Mirá, el Presidente te quiere mucho". Entonces, yo me verticalicé. No soy peronista. Soy verticalista, si es que eso es posible.

-¿Pidió usted que Cultura siguiera en Presidencia?

-No, ellos lo decidieron. A lo mejor fue para darme estímulo, pero igual yo hubiera aceptado.

-En Cultura hay asignaturas pendientes en materia de programas, patrimonio, legislación. ¿Qué gestión está pensando?

-No opino sobre la anterior gestión. Creo que hay que mantener las tradiciones. Además hay especificaciones en materia de personal, de presupuesto. Hay, en principio, algo que se está planteando con esta ley de industrias culturales, que me parece muy importante. Es necesario evitar que la prensa, la radio y la TV queden en manos extranjeras. Al mismo tiempo hay que defender la participación de las producciones nacionales. Estoy más en la línea francesa. Voy a impulsar una integración muy grande con América latina, porque es como la extensión del propio país, y también una apertura al mundo.

-¿Cuáles serán las cosas nuevas?

-Yo quisiera que haya un museo de la cultura, el trabajo y la producción; o sea, una versión más popular de la cultura. Inventar una máquina es parte de la cultura. Además hay que rescatar esa preocupación por la cultura del sindicalismo argentino, que en la primera mitad del siglo XX era muy alta. En la clase obrera había mucha gente con capacidad intelectual, que no accedía a la universidad.

-¿No cree que hubo un cambio sustancial? Hoy, Hugo Moyano y otros gremialistas parecen no tener esa impronta cultural.

-Sí, intervienen menos. Mucha gente de la clase obrera tiene más acceso a la universidad. Aunque no terminen la carrera, están en el nivel intermedio. Con respecto a los dirigentes, hay de todo. A veces se piensa que no tienen interés en la cultura, pero no es así.

-¿Cómo articulará ese museo?

-Quiero que no sólo haya obras de arte. Estarán también los inventos. La idea del gobierno es hacer una revolución productiva. El gobierno de Duhalde ya la puso en marcha.

-¿Como la que hizo Menem?

-Claro, Menem hizo en parte una revolución productiva y después hizo una involución. Hizo algunas cosas bien y otras mal. Yo estoy lejos de demonizarlo. Desde esta área yo quisiera contribuir a valorizar la cultura popular, incluso las festividades en las provincias, que se han vinculado más con el folklore. También hay que crear el concepto de fiesta, sobre todo en un momento en que hay en el país un sentimiento positivo respecto de algo nuevo.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.