Un pensador y su obra. La voluntad de editar

Aunque el filósofo expresó su deseo de que no existieran escritos póstumos, la divulgación de sus intervenciones y cursos no deja de multiplicarse
Aunque el filósofo expresó su deseo de que no existieran escritos póstumos, la divulgación de sus intervenciones y cursos no deja de multiplicarse
Edgardo Castro
(0)
20 de septiembre de 2012  

En junio de 1984 fallecía Michel Foucault. Una cláusula testamentaria expresaba su deseo de que no hubiese escritos póstumos. No se trata, por supuesto, de discutir la necesidad o no de esa disposición; el hecho es que se ha convertido en un verdadero obstáculo. Síntoma, sin duda, de que nos encontramos ante un autor devenido clásico, pero también uno de los motivos de que la voluntad de editar se extienda a todo lo que pueda considerarse no póstumo, incluso a lo que Foucault no ha "escrito" en sentido estricto (es el caso de las conferencias grabadas, las entrevistas televisivas, etcétera). No sorprende, por ello, que la cantidad de páginas impresas de los libros póstumos triplique la de los libros publicados en vida.

En 1994 aparecieron los cuatro volúmenes titulados Dits et écrits , y a partir de 1997 comenzaron a editarse sus cursos en el Collège de France. Mientras que Dits et écrits es una compilación de artículos, entrevistas e intervenciones que Foucault publicó en vida, pero que se encontraban dispersos y no siempre fácilmente accesibles, sus cursos en el Collège de France surgen de la desgrabación de sus clases.

Pero sería un error pensar que todo lo publicado por Foucault en vida, exceptuando sus libros, se encuentra en Dits et écrits . Y también, que sus únicos cursos hayan sido los del Collège de France. Por eso, vemos aparecer cada tanto otros textos, algunos importantísimos, como su tesis complementaria, Una lectura de Kant .

En el mejor de los mundos posibles, lo óptimo sería disponer de todo el material, ordenado cronológicamente. Desde luego, esto no sucede. Dits et écrits sigue un orden cronológico, pero no incluye todo el material. De los cursos, en cambio, tendremos todo el material, pero el orden de publicación no coincide con el cronológico.

En lengua española, la situación es más dificultosa. Si bien sus cursos se traducen casi inmediatamente, del material reunido en Dits et écrits circulan diferentes compilaciones, como Microfísica del poder u Obras esenciales . En ellas podemos encontrar, organizado según criterios temáticos, aproximadamente un tercio de los trabajos reunidos en la edición francesa.

Pero, más allá de estas cuestiones cuantitativas, ¿qué pasa con el resto del material?, ¿por qué no ha sido incluido en estas compilaciones? La respuesta es simple. Ellas responden, como es inevitable, a las interpretaciones dominantes en un determinado momento y a las preocupaciones de quienes seleccionaron los textos. El problema es que éstas cambian y, entonces, puede volverse interesantísimo un texto que antes no había llamado la atención de estudiosos y lectores.

De hecho, en gran medida a causa de la publicación de sus cursos, hemos asistido en los últimos años al despliegue de nuevas lecturas de Foucault, por ejemplo, en torno a la problemática biopolítica o el liberalismo. Pero también puede darse el caso de que un texto hasta ahora menos conocido o de difícil accesibilidad se convierta en el punto de partida y de apoyo para nuevas lecturas.

La serie Fragmentos Foucaultianos, de Siglo XXI Editores, se propone publicar una parte relevante de los trabajos de Foucault todavía no disponibles para los lectores de lengua española. El poder, una bestia magnífica es el primer volumen de esta colección, que seguirá con La inquietud por la verdad . Escritos sobre la sexualidad y el sujeto, y ¿ Qué es usted, profesor Foucault? Sobre la arqueología y su método . Los textos reunidos en el primer volumen giran en torno a la cuestión del poder, a la prisión y a la relación entre medicina y vida en las sociedades modernas.

Sus libros y sus cursos nos han acostumbrado a un Foucault erudito, por la cantidad y heterogeneidad de sus referencias. En El poder, una bestia magnífica , nos encontramos con un Foucault en el que la erudición se entrelaza con la cotidianidad. Los resultados de sus análisis arrojan luz sobre lo que sucede (por ejemplo, sobre la violencia política o la "medicalización" de la población). Pero también, en sentido contrario, lo que sucede -la situación de los detenidos o la búsqueda de seguridad por parte del Estado- aparece como el suelo en el que germinan sus investigaciones.

Este libro puede servir, entonces, como una vía de acceso privilegiada al pensamiento de Michel Foucault y, en particular, a sus lecturas más recientes. Si se quiere, como una forma de introducción. Pero puede ser también, por las mismas razones, mucho más que esto. Si, como se sostiene desde la Antigüedad, la filosofía nace del asombro, en el caso de Foucault este asombro tiene que ver con el propio presente. El eje de todos sus trabajos, aun cuando se remonten a los inicios de la época moderna o a los griegos y latinos, es responder a las mismas preguntas: ¿cómo hemos llegado a ser lo que somos?, ¿cómo es posible vivir y pensar de otra manera?

Los textos reunidos en El poder, una bestia magnífica nos sitúan precisamente en el punto en el que el asombro, incluso ante aquello que nos parece evidente, se convierte en inquietud, y ésta, en pensamiento.

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.