Una historia de dignidad
El próximo viernes la Biblioteca Argentina LA NACION ofrecerá Oscuramente fuerte es la vida, de Antonio Dal Masetto
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Oscuramente fuerte es la vida (Primer Premio Municipal 1990) apareció en la obra de Antonio Dal Masetto como un remanso, un regocijante ejercicio de la memoria que abría un paréntesis en la saga de historias de bares y hombres a la deriva por las rutas argentinas o varados en pueblos de provincia, el universo de ficción que hasta el momento ocupaba la literatura de Dal Masetto, registrado en libros como " Reventando corbatas " (1989), " Fuego a discreción " (1983) y " Siempre es difícil volver a casa " (1985) y emparentado, por tema y estilo, con la narrativa de Osvaldo Soriano.
Con Oscuramente fuerte es la vida , la pluma de Dal Masetto se remonta a la tierra y el tiempo de Agata, inmigrante italiana en la Argentina que, orillando los ochenta, evoca su niñez y juventud en la tierra natal, la figura de sus padres y abuelos, hasta el momento en que se embarca con sus hijos rumbo a la Argentina.
En entrevistas publicadas hace algunos años, Dal Masetto confió que para escribir Oscuramente fuerte es la vida grabó extensos diálogos con su madre, cuya historia dio vida al personaje de Agata y a quien está dedicada esta novela de fuerte contenido autobiográfico (Dal Masetto nació en Italia en 1938 y llegó a la Argentina en 1950).
Para la elaboración literaria de esa dilatada entrevista del hijo a la madre, Dal Masetto conservó conmovedores giros de oralidad que transportan al lector de ascendencia italiana a su propia infancia. Ya en la primera página de la novela, Agata, refiriéndose al pueblo de Trani, dice: "Los míos eran de ahí". Nadie habla así en la Argentina. En castellano decimos, de un modo más preciso -y también más distante- "mi familia"; los míos es la traducción literal que nuestros abuelos hacían del italianísimo i miei ,con la intensidad de un posesivo inusual en otras lenguas.
Agata relata su historia en primera persona, con palabras sencillas. El mundo que habita es la Italia campesina y obrera de la primera mitad del siglo XX, y no hay en él lugar para proyectos grandiosos ni ensoñaciones románticas, sino hechos concretos, tareas que deben ser atendidas y decisiones que deben ser tomadas (algunas, vitales, como la de emigrar a otro continente, a otra cultura), en el transcurso de un tiempo que no apremia pero que, inexorablemente, encadena la sucesión de hechos que llevarán a la mujer de Italia a la Argentina.
Dal Masetto traduce en prosa austera la voz discreta de Agata, aumentando así la sugestión de lo que narra: los juegos de la infancia, la Primera Guerra Mundial, el encumbramiento del fascismo y la resistencia socialista, el estallido de la Segunda Guerra y la lucha de los partisanos, el hambre en los duros tiempos que vinieron después y las cartas que llegaban desde la Argentina, ese paraíso americano.
Hay temas que sólo pertenecen a la madurez de un autor. Suelen ser aquellos que tocan la raíz íntima de su propia existencia. Es el caso del material que Dal Massetto trabaja en Oscuramente fuerte es la vida : la historia de Agata y de un puñado de hombres y mujeres serios cuyo único lujo fue la dignidad. Es, también, la historia de l os suyos .



