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La 42° edición de la Maratón Internacional de Buenos Aires, la más convocante de la historia con 16384 inscriptos, fue hermosa para mirar pero dura para correr. Los 18° de temperatura y los casi 90% de humedad que acompañaron los 42,195 km de la prueba, pesaron sobre los corredores. En ese contexto se terminó imponiendo el keniata Bethwel Kibet Chumba, con un tiempo de 2h08m28s.
La batalla por la victoria general estuvo dada, como desde la última década, por la legión africana. Cuatro kenianos y un ruandés formaban el pelotón de punta que cruzó la mitad de la carrera en 1h02m48s, con una proyección cercana al récord de circuito (2h05m00s del keniano Evans Chebet de 2019), pero con lo más duro aún por delante.
Hacia el kilómetro 30 serían solo dos hombres lo que pelearían la punta, el keniano Chumba y el ruandés John Hakizimana, aunque para entonces el ritmo había mermado un poco. En los últimos kilómetros fue Chumba quien se impuso al cansancio, a la humedad y principalmente al ruandés John Hakizimana, para ganar la prueba con 2h08m28s. Lo escoltó Hakizimana y completó el podio el keniano Felix Kiptoo Kirwa.

Entre las primeras damas, también fue un cuarteto el que lideró hasta la mitad de la carrera. Cuatro kenianas y una etíope, cruzaron en 1h12m02s el ecuador de la prueba, entre ellas la keniana Rodah Jepkorir Tanui, poseedora del récord de circuito desde 2023 con 2h24m52s y ganadora ese año y en 2019 y 2022.
Pero a partir de ahí, todas se fueron separando, con la keniana Rebecca Kangogo Chesir con una leve ventaja, perseguida por la histórica Rodah Jepkorir Tanui. Quizás le pesaron demasiado a Tanui tantas medallas de primer puesto en su haber, o quizás fue la humedad, o simplemente Rebecca Kangogo Chesir fue más rápida que nadie en la historia y con 2h23m32s destrozó el récord de su perseguidora por más de un minuto. Tanui no bajó los brazos y arribó segunda, completando un podio enteramente keniano Emmah Cheruto Ndiwa.

Entre los hombres argentinos fue el atleta del momento el que revalidó su chapa de candidato. El mendocino Ignacio Erario marcó 2h16m42s sufriendo mucho al final de la prueba, que en el planteo inicial buscaba el récord nacional, en manos de Joaquín Arbe desde 2021 con 2h09m36s. Sí en cambio fue demasiado Erario para el resto de los argentinos, terminando noveno en la general, siendo el tercer mejor sudamericano. El segundo fue Ignacio Reyes con 2h21m46s y el tercer mejor argentino fue Esteban Angulo con 2h23m01s.
La mejor argentina fue la misionera Chiara Mainetti, que marcó su paso en solitario sin que nadie más le pueda pelear la punta nacional desde el inicio. La corredora “todoterreno”, campeona sudamericana de montaña, campeona nacional de obstáculos y dueña de la quinta mejor marca histórica en maratón, cruzó la línea en 2h38m28s para llegar delante de todas las argentinas y séptima entre las damas. La escoltó Anahí Castaño, enfermera de noche y maratonista de día, la marplatense de 41 años marcó 2h44m21s, sufriendo el clima como la mayoría de los corredores este domingo. Se subió al último escalón del podio de argentinas, Mercedes Piredda con 2h48m11s.


