La fundación que no alcanzó a ver

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30 de abril de 2004  

Dos meses antes de su muerte, Ayrton le comentó a su hermana Viviane la necesidad de crear una fundación.

"Ibamos a comenzar en julio, pero falleció en mayo", comentó la hermana de Senna, que se hizo cargo de la Fundación que lleva el nombre del desaparecido piloto. Ella abandonó la psicología y se abocó a la nueva misión. Dos años más tarde, el infortunio volvió a golpear a su puerta: Viviane enviudó cuando su marido se accidentó con una moto. Pero su lucha siguió.

"Los franceses, los británicos y hasta los argentinos tienen una sensación de identidad. Pero los brasileños no. Ayrton se las brindó", comentó Viviane.

La Fundación Ayrton Senna aporta cerca de 4.500.000 dólares anuales en donaciones a diversas entidades dedicadas a la asistencia infantil, con programas deportivos, asistencia médica, odontológica y apoyo pedagógico.

"Hay lugares como Campinhas, en el interior del estado de San Pablo, al que no accedían ni siquiera los asistentes sociales. Nosotros logramos meternos allí y trabajar sólo por contar con la imagen de Ayrton", agregó Viviane.

La Fundación genera dinero gracias a la venta de la revista Senninha, tarjetas de crédito con la imagen del piloto y la comercialización, tanto en Brasil como en Europa, de autos y lanchas con su nombre, lapiceras de lujo, lácteos, sandalias, indumentaria y calzado deportivo, entre otras cosas.

El Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil utilizará la imagen de Senna para aumentar la exportación de sus productos, lo que da una idea de su grandeza.

Según los responsables del cementerio de Morumbí, donde descansan los restos de Ayrton Senna, cinco de cada diez personas que ingresan allí pasan o dejan una flor en la tumba del ex campeón mundial.

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