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El Mundial de Qatar 2022 está a la vuelta de la esquina. A falta de cuatro meses para que ruede la pelota, ya se puede imaginar el otro Mundial que juegan los fanáticos: el de las figuritas. Mientras, Panini, licenciataria oficial de FIFA, juega al enigmático en redes sociales con lo que se presupone, es un anuncio inminente: el lanzamiento a nivel global para el 7 de septiembre.
Uno de los condimentos más especiales para los espectadores de una Copa del Mundo, es la colección del álbum de figuritas de Panini. Desde su primera edición en México 1970, la empresa italiana, fundada en el año 1961 por los hermanos Benito, Giuseppe, Umberto y Franco Panini, fue la encargada de crear los cromos de cada una de las selecciones participantes de todos los Mundiales. Desde ese momento, comprarlo y llenarlo se volvió una tradición.
El hecho de intercambiar figuritas se convirtió en un hábito para los argentinos con el correr de las ediciones mundialistas. “Late” (por ‘la tengo’) y “nola” (por ‘no la tengo’), son dos expresiones más que conocidas por los futboleros, que siempre se rebuscan las formas de conseguir los cromos faltantes, con el ansiado objetivo de completar el álbum.
Las estampas Panini, un viaje a través del tiempo. ⌛🚀✨#Qatar2022🇶🇦 | #EstampaTuPasión📕 pic.twitter.com/Vyofl4ty71
— Panini Sport Mx (@PaniniSportMx) August 1, 2022
El álbum suele mantener precios similares en toda Latinoamérica, ya que al ser un producto con licencia oficial no altera los valores en dólares por región. El valor del sobre tanto en Brasil como en México, los dos países en los que ya hicieron anuncios, se estableció por debajo de un dólar estadounidense.
La tecnología acapara nuestras vidas en gran medida. Y el coleccionable no se queda afuera: tendrá por tercera vez su versión digital. Ya para el Mundial Brasil 2014 la FIFA había sacado un álbum versión digital en la que, por medio de una aplicación, los fanáticos podían ir coleccionando y descartando las figuritas de todos los jugadores. Para incentivar esta manera de disfrutar el álbum, se lanzó un concurso donde los primeros 50 participantes que completaron su álbum fueron premiados. Por entonces, se registraron tres millones de descargas. Un millón completó el álbum. Se abrieron 195 millones de paquetes e intercambiaron 243 millones de figuritas.
Tras impacto, Rusia 2018 fue la confirmación. Con los códigos del álbum virtual como lo más buscado. Se crearon cuentas de Twitter, grupos de Facebook, blogs. No quedó rincón en el que no se podían encontrar. Los códigos del álbum digital del Mundial Rusia 2018 fueron la llave a la posibilidad de completarlo. ¿Cómo se conseguían? La opción física siempre fue comprando sobres (los códigos QR y los alfanuméricos aparecen atrás de algunas figuritas) o buscándolos en las etiquetas de la gaseosa oficial (uno de los patrocinadores de la Copa del Mundo). Pero los que se suelen rastrear son los códigos gratis que se distribuyen por las redes. Tanto Panini como la bebida cola también suelen distribuir códigos en sus cuentas oficiales.

La historia comienza en 1945 en un pequeño kiosco ubicado en la ciudad de Módena, en Italia. Ahí se construyeron parte de esos sueños. El negocio lo armó la madre de los hermanos Panini y con el paso de los años, el kiosco se especializó solamente en la prensa deportiva. Para 1954, Guiseppe y Benito crearon la Agencia de Distribución de Periódicos Hermanos Panini. Más tarde, en 1961, los dos hermanos fundaron la editorial Grupo Panini, el mismo año que se lanzó el primer álbum Panini del campeonato italiano de fútbol. En esa portada estaba el sueco Nils Liedholm, uno de los jugadores más representativos en la historia del Milán.
En 1963 se unieron a la compañía Umberto y Franco, los otros dos hermanos. Entre los cuatro diagramaron y pensaron que el imperio de las figuritas estaba cada día más cerca. Giuseppe como gerente general, Benito en la distribución, Franco como administrativo y Umberto como técnico de la maquinaria. Umberto ya había trabajado en la fábrica de Maserati. Tenía los conocimientos que se necesitaba y desarrolló la máquina de ensobrado automático Fifimatic, la encargada de introducir los cromos en los sobres.
El primer álbum del Mundial de Panini fue en México 70. En esos momentos, la editorial Panini se adjudicó los derechos para comercializar los álbumes de las Copas del Mundo de la FIFA. Con ese aval, ya tenía parte del éxito asegurado. Por que eso le permitió vender figuras y cromos de los estadios y de los jugadores, así como los emblemas de las selecciones participantes. Desde aquel momento hasta la actualidad, la compañía fue la encargada de imprimir y distribuir los álbumes de todos los mundiales.




