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El vaso medio lleno es Alan Velasco: juega, busca, desequilibra. Es el volante que fue a buscar Juan Román Riquelme: le costó un siglo interpretar el Mundo Boca. Con Rodolfo Arruabarrena juega más, juega mejor. El vaso medio vacío es, justamente, su salida. ¿Por qué lo sacó el Vasco, a 35, casi 40 minutos del final? Todo un misterio. Gimnasia de Mendoza se animó, en su casa, con su gente y con fútbol de primera división. Y lo sufrió Boca: tenía la victoria en la voz, se atragantó en el tiempo de descuento y aceptó un amargo 2-2.
“Nos vamos recalientes, creemos que nos teníamos que llevar la victoria de esta cancha. Estabas ganando el partido y más allá que ellos se vinieron, estaba controlado. Pudimos hacer uno o dos goles, te vas con la sensación de que dejaste ir dos puntos”, sostuvo el jugador surgido en Independiente, reemplazado por Carlos Palacios, que tomó decisiones equivocadas en un par de contraataques. Sobre todo, en el inmediatamente anterior al 2-2.
Antes, el VAR lo había salvado por una posición adelantada (casi) invisible.
Boca va, va, va. Días atrás, superó a Lanús en la última jugada del partido y se impuso por penales a Vélez en la Copa Argentina, luego de zafar en la última escena de los 90 minutos también desde los 12 pasos.
De todos modos, un conflicto burocrático amenaza el viento de cola. Tras quedar eliminado de la Copa Argentina, Vélez presentó este sábado ante el Tribunal de Disciplina de la AFA un pedido de impugnación del partido y su clasificación a cuartos del final de la competición. Desde el Fortín argumentaron que el equipo xeneize incluyó en su plantel a seis jugadores extranjeros cuando el máximo habilitado por la normativa vigente es de cinco.
Según la página oficial de la Copa Argentina, Boca tuvo, entre titulares y suplentes, a seis jugadores extranjeros. Juan Román Riquelme, antes del encuentro de Boca en Mendoza, le restó importancia al asunto. “No vi el comunicado, sé que algo pusieron. Boca el miércoles ganó merecidamente, fue superior a su rival. Creo que estamos viviendo un momento de mucho nervio. Cada partido que se juega se termina con mucho nervio. Los árbitros y el VAR están siendo bastante golpeados en cada partido. Me parece que estamos en ese camino. No está fácil para nadie”, declaró en ESPN. Y fue más allá: “Los partidos se ganan dentro de la cancha, es así. Es deporte, se gana jugando a la pelota”.
El primer capítulo del desarrollo fue muy interesante. Gimnasia de Mendoza es un buen equipo, es uno de los animadores del Grupo A y tiene uno de los goleadores del torneo. Eso sí: sufrió la ausencia de Agustin Modica, con 8, el artillero del certamen. Entre Facundo Lencioni, Esteban Fernández, Luciano Cingolani e Ignacio Sabatini tocan, rotan, prometen. Suerte de resurrección futbolera de Darío Franco, el entrenador.
Con suplentes, Boca se mantuvo erguido. Entre Vélez, la semana pasada y San Pablo, por la Copa Sudamericana, en la que vendrá, Arruabarrena dispuso de una formación alternativa, aunque con nombres de cierta jerarquía, como Kevin Zenón, Alan Velasco, el pibe Leonel Flores y el experimentado Enner Valencia.
Facundo Lencioni (¡qué bien juega!), de zurda, casi abre el marcador a los 2 minutos: una salvada espectacular de Montero evitó la caída xeneize, con la complicidad del palo. A todo ritmo, Velasco marcó un golazo, un minuto después respondió Sabatini y en el cierre de los primeros 45, Zenón puso otra vez en ventaja al gigante.
Las líneas del VAR confirman el OFFSIDE de Sabatini en lo que era el empate de Gimnasia (M) vs. Boca.
— SportsCenter (@SC_ESPN) September 5, 2026
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Velasco, con sutilezas, equiparó todo: el hábil volante recuperó la confianza. Derrumbado psicológicamente tiempo atrás, juega, toca, potencia a los demás. Un golazo, un taco y un disparo en un poste: llamó la atención su salida, reemplazado por Palacios. Lleva cuatro goles desde la llegada de Arruabarrena. Su inclusión tiene una relevancia mayor, por la seria lesión que sufrió Tomás Aranda. Y él está decidido a aprovechar la (nueva) chance.
El tramo final fue entretenido: Gimnasia estaba a tiro, Boca respondía con ráfagas y contraataques. A la salida de un tiro libre, Sabatini estableció el empate, pero el VAR, luego de una larga deliberación, anuló el tanto. Una nueva polémica rodea la actualidad de Boca.
Hasta que en el descuento, el equipo local consiguió el merecidísimo premio: lo hizo Fernández, ante un despeje erróneo de Herrera, que ingresó un rato antes. Gimnasia es un equipo muy interesante. Boca va, entre polémicas que lo salpican, un leve crecimiento general y errores conceptuales internos.


