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Un nuevo escándalo salpica al entorno del futbolista de Boca Carlos Palacios. Este lunes, la Brigada Antinarcóticos de la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile detuvo al suegro del volante y a otras cuatro personas en el marco de tres operativos simultáneos que terminaron con la incautación de casi una tonelada y media de droga, armas de fuego, vehículos, dinero en efectivo y bienes de lujo. La fiscalía chilena investiga además si uno de los autos utilizados por la organización estaba registrado a nombre del mediocampista del Xeneize.
Sebastián Soto Guerra, padre de Alexia Catalina Rubia, pareja de Palacios, fue detenido en la comuna de Peñaflor, en la provincia de Talagante, a 37 kilómetros de Santiago, durante la denominada “Operación Capitanes”, en la que se secuestraron 75 kilos de pasta base. En paralelo, las investigaciones “Mar de Drake II” y “Norte Rojo II” derivaron en la captura de otro ciudadano chileno y dos bolivianos. En total, los tres procedimientos dejaron 14 detenidos y permitieron incautar 1.480 kilos y 320 gramos de cocaína, clorhidrato de cocaína y cannabis, con un valor estimado superior a los 18.015 millones de pesos chilenos, unos 19,4 millones de dólares.
Además, según informó Eduardo Cerna, director general de la PDI, la policía secuestró cinco vehículos, dos armas de puño, un rifle, dos pistolas Glock, municiones, relojes, carteras y zapatillas de lujo, además del congelamiento de ocho cuentas bancarias presuntamente vinculadas a la organización.
La investigación también puso el foco sobre el entorno del futbolista. Uno de los vehículos que Soto Guerra utilizaba para trasladar la droga figuraría a nombre de Palacios, mientras que uno de los domicilios allanados estaría registrado a nombre de la pareja del jugador. Por el momento, el futbolista no está imputado en la causa y tampoco fue citado a declarar.
Sin embargo, el fiscal regional metropolitano Sur, Héctor Barros, evitó descartar esa posibilidad. “Nosotros nunca descartamos nada en ninguna investigación porque no sabemos qué antecedentes pueden aparecer en el futuro. Siempre están todas las posibilidades de que puedan ser imputados o puedan ser testigos, en este caso en particular. Hay que tener la mirada bien amplia”, sostuvo en conferencia de prensa.
Soto Guerra quedó en prisión preventiva, imputado por tráfico de drogas e infracción a la Ley de Armas. Por el primero de los delitos, la legislación chilena prevé penas de entre cinco y 15 años de prisión, mientras que la sanción por la causa vinculada a las armas dependerá de la calificación que finalmente determine la justicia.
La investigación sostiene que el suegro de Palacios integraba “Los Pájaros de La Legua”, una organización criminal vinculada a la población La Legua, en la comuna de San Joaquín, históricamente una de las bandas de narcotráfico más conocidas y violentas de Chile. Durante años estuvo dedicada al tráfico de drogas, el uso y la tenencia ilegal de armas y distintos hechos de violencia ligados al control territorial. Aunque su estructura original se fragmentó con el paso del tiempo, distintas facciones continuaron operando bajo el mismo nombre.
En las últimas semanas, en Boca había tomado fuerza la versión de que Palacios analizaba regresar a Chile por cuestiones familiares. El volante, de 26 años y con pasado en Unión Española, Internacional de Porto Alegre, Vasco da Gama y Colo Colo, arrastra problemas físicos desde 2025 y apenas acumuló 17 minutos de juego en los últimos siete meses. Incluso estaba previsto que volviera a integrar la lista de concentrados frente a Newell’s, pero una nueva molestia muscular volvió a postergar su regreso.

Durante el receso, el futbolista hizo público su deseo de regresar a Colo Colo, aunque las negociaciones entre los clubes no prosperaron. A comienzos de 2025, Boca había ejecutado la cláusula de salida y pagado 4,8 millones de dólares netos por el 100% de su pase, cuyos derechos económicos compartían Colo Colo y Vasco da Gama.
Más allá de algunos episodios de indisciplina tanto en Boca como en otros clubes por los que pasó, Palacios no registra antecedentes penales. Sí fue detenido en 2022, cuando jugaba para Vasco da Gama, tras una denuncia por amenazas y violencia intrafamiliar presentada por quien entonces era su pareja y madre de sus dos primeros hijos. La causa no derivó en una condena.
Por el momento, Boca no emitió ningún comunicado sobre la situación. Mientras la causa avanza en Chile, Palacios se entrenó este martes por la mañana en el predio de Ezeiza con la intención de volver cuanto antes al equipo de Rodolfo Arruabarrena.


