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Hoy voy a llevarlos a un tema verdaderamente complejo. En tiempos en los que el negocio excede el sutil entendimiento del hincha, se hace difícil encarar temas por demás delicados. No por presiones externas, sino porque, simplemente, no es fácil dilucidar ciertas circunstancias. Una de ellas es una que se hace carne en cada desborde, en cada córner, en cada tiro libre ejecutado desde alguno de los costados del ataque.
Verdaderamente hubiese querido evitar este tema, pero la inquietud de un amable lector me puso en el brete de brindarle una respuesta. El tema en cuestión es una verdad indiscutible para cualquiera que tenga una cierta idea del fútbol: el primer palo es del arquero.
Más arriba aseguré, sin rodeos, que se trata de un tema complejo en tiempos donde el negocio del fútbol maneja millones. Si es así, ¿es necesario que el primer palo sea del arquero? ¿No se lo carga de demasiada responsabilidad al hombre que, justamente, tiene que tener la cabeza limpia y sólo pensar en atrapar el balón antes de que entre en el arco que defiende?
No es necesario ser un sensiblero para entender la enorme responsabilidad de los guardametas. ¿El arquero tiene que guardar el primer palo en su casa, llevarlo a la concentración y luego cargarlo hasta el estadio que le toque en suerte? ¿No se produce así un desequilibrio en su tarea? Sus compañeros llevan sólo los botines, y él, su poste.
Pero, además, lo expone al reclamo lógico de sus compañeros cuando su valla es vencida. Es simple: el arquero defenderá más "su" palo que el otro. Y eso ¿no le da ventajas al goleador?
Vaya a saber de quién fue la idea de que el arquero tenga "su" palo. Me atrevería a proponer una solución para el próximo Congreso de la FIFA. Por el bien del fútbol y, sobre todo, de los futbolistas (que también son seres humanos), habrá que empezar a quitarles presión a esos jugadores que, de tan distintos, ni siquiera llevan la misma casaca que sus compañeros.
Y esto recién empieza, porque son muchas las dudas que quedan. Una de ellas, y tal vez la más importante como para empezar a buscar una solución, es: si el primer palo es del arquero, ¿de quién es el segundo?

