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Cualquier cambio en la final de la Libertadores sigue dependiéndo de la decisión final del Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) en relación al caso Marcos Rojo. A principios de semana, Flamengo presentó dos peticiones al órgano y a la Conmebol, una pidiendo la suspensión del enfrentamiento entre Estudiantes y Palmeiras y otra intentando la suspensión de la venta de entradas. Sin embargo, la negativa general de la entidad continental hizo que el rojinegro se desmovilizara y ahora se quede a la espera del TAS.
Este viernes circularon informaciones en relación con que Flamengo buscaría la suspensión de la venta de entradas para la final con la esperanza de aún poder clasificarse para estar en el partido en Montevideo el 28 de noviembre.
Sin embargo, O’Globo averiguó con el club que este pedido estaba dentro de la petición inicial presentada a la Conmebol el miércoles. Horas después la entidad descartó cualquier anulación, rechazó el intento y anunció que había rechazado el recurso rojinegro. El mismo día dio inicio a la preventa de entradas para la final, confirmando que Palmeiras y Estudiantes se enfrentarán por el título.
Ante el cambio de postura de la Conmebol, Flamengo decidió desmovilizarse a finales de esta semana. La cobertura periodística constató que el club pidió en el TAS la retirada del pedido de suspensión del partido, pero manteniendo el de venta de entradas. La acción había sido hecha simultáneamente en relación con la de la Conmebol.
En los pasillos del club el clima ya es de pesimismo sobre un giro inesperado. En una reunión del Consejo de Administración el pasado miércoles el presidente Luiz Eduardo Baptista dijo que la decisión de la Conmebol fue injusta, pero que ya no quedan muchas posibilidades de acción.
De todas formas, Flamengo no se retirará del caso Rojo; cuando Estudiantes solicitó la participación del zaguero en el TAS lo hizo involucrando a todos los participantes de la semifinal (Flamengo, Fluminense y Palmeiras). Aún no hay una fecha para el juicio definitivo sobre el embrollo, pero solo esa decisión será capaz de modificar la final, si ocurre a tiempo.
Flamengo presentó una acción en la Conmebol debido a la alineación del zaguero Marcos Rojo en el partido de vuelta de la semifinal que terminó con la clasificación de Estudiantes, alegando irregularidad por parte del club argentino.

El veterano de 36 años estaba en Racing y fue contratado por Estudiantes a principios de mes. Consiguió ser inscripto en el campeonato argentino en lugar del lesionado Gabriel Neves, pero como el plazo de recuperación del mediocampista no se encuadró en los criterios de la Conmebol la entidad rechazó la inscripción en la Libertadores.
El debut del jugador subcampeón mundial con Argentina en 2014 se proyectaba para el partido de ida contra Flamengo en La Plata.
Entonces Estudiantes apeló a la Corte Arbitral del Deporte (CAS), que aceptó el recurso presentado y liberó la participación de Rojo en el Maracaná. Fue titular y se quedó en el campo durante 75 minutos del empate sin goles (Estudiantes ganó por penales 3 a 2).
En la visión del club, según el reglamento, el rojinegro sería declarado vencedor por el marcador de 3 a 0 y se clasificaría automáticamente para enfrentar al Palmeiras en la definición del 28 de noviembre en Montevideo, Uruguay.
El rojinegro acompañó los pasos dados por Estudiantes en el CAS y siempre se mostró contrario a la participación de Rojo. La manifestación en la Conmebol ocurrió dentro del plazo establecido por el reglamento, de hasta 24 horas después del final del partido.
La Conmebol tampoco fue favorable a la alineación de Rojo pero acató el criterio de la instancia superior.
En este proceso Flamengo cuenta con un precedente de 2018 cuando al Santos le fue alterado un resultado en la Libertadores debido a la alineación irregular del mediocampista Carlos Sánchez. Tras un empate sin goles del club paulista con Independiente en el partido de ida de los octavos de final, la Conmebol abrió expediente disciplinario y decidió aplicar la sanción y la derrota por 3 a 0. En desventaja el Peixe empató nuevamente por 0 a 0 en el Pacaembú y acabó eliminado del torneo.



