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ROMA.- Suele suceder que cuando un equipo alcanza la gloria e inscribe su nombre en la historia, el espacio para el análisis queda reducido a un puñado de conceptos. Y más aún cuando las luces del estadio Olímpico encandilan y la fiesta llena los ojos hasta casi perder la noción de que en ese rectángulo se jugó un partido de fútbol. Toda la parafernalia puesta al servicio del show de la final Liga de Campeones y en el centro de la escena Barcelona, el del juego bonito, el que respeta una filosofía y no renuncia jamás. Y allí, inmediatamente resulta inevitable no detenerse en ese punto. Es imposible eludir por qué el equipo catalán llegó a la cima. El equipo de Josep Guardiola, el cerebro fuera del campo, impuso una idea, no claudicó y el fútbol premió al fútbol.
Messi, Xavi, Iniesta, Eto´o, Henry... Es imposible no imaginar jugar un fúbol de alto vuelo, anoche quizá no tanto, pero Barça siempre piensa en ello. Anoche no fue ese equipo arrollador que aturde a su rival a puro toque, rotaciones constantes y una envidiable capacidad para superar la línea del balón tanto en defensa como en ataque, pero lo que intentó fue más que lo que propuso Manchester. Resultó suficiente para desactivar a un rival que cuenta con futbolistas como Cristiano Ronaldo, Rooney, Ryan Giggs, Carrick y Tevez -sólo en el segundo tiempo apareció el Apache y no pudo escapar de la apatía de los Diablos Rojos - .
Barcelona tendió esa telaraña de juego asociado y a ras de piso que tan bien ejecuta. Con eso le alcanzó. Es verdad, no fue profundo, Messi apareció casi como enlace y no como extremo; Eto´o se recostó sobre un lateral para atacar y dejó el centro de la ofensiva y Xavi e Iniesta se encargaron de realizar lo de siempre: hacer prevalecer el cerebro por sobre el músculo. Una fórmula que lució más en la obtención de la Liga española y la Copa de Rey hace un par de días y que anoche fue un poco más opaca, aunque igual de efectiva.
"¿Me pregunto cómo se gana sin jugar?, se cuestionó en varias oportunidades Pep Guardiola, el artesano de un equipo que es una auténtica pieza de colección. Y dejó en claro que no entiende "su" Barcelona otra forma de hacerlo.
Los goles de Eto´o y de Messi, que mostró una asombrosa capacidad para elevarse y conectar de cabeza, también son consecuencia de un plan de juego. El delantero camerunés abrió el marcador con un clásico de su repertorio: potencia, velocidad y buena cintura, tres ingredientes que componen la esencia de la fórmula que emplea Guardiola. Y el tanto del Pulga , también respeta esa idea. Porque más allá de la virtud de Messi para saltar y cabecear, existe una buena lectura de todo el equipo para presionar sobre la salida del rival, lo que permitió que Xavi tuviera libertad para sacar un centro perfecto hacia un espacio sin cobertura, encontrar a Messi, como centro delantero, solo ante Van der Sar y en medio de dos torres, Ferdinand y Vidic. Otra buena muestra de que, para jugar bien, no hace falta hacer circular el balón con 15 o 20 toques.
Ah, también fue la noche en que el duelo Ronaldo-Messi tuvo un final feliz. Aun cuando no fue la noche mágica del rosarino, fue el partido en que marcó el gol que consolidó la conquista de la triple corona y la que le permitió al Pulga subirse al escalón más alto del fútbol mundial.
Fue la coronación para una idea, que tuvo a Pep Guardiola como su cultor, que practicó con jugadores como Leo Messi y que, lógicamente, disfruta Barcelona.
"Es para toda la gente de Catalunya y España. Que disfruten con la buena imagen de nuestro fútbol"
"Este equipo es maravilloso. El mérito es de los jugadores, soy muy afortunado de contar con ellos"
"No hemos perdido la esencia, hemos jugado tocando el balón y vencimos al mejor equipo del mundo"


