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ATLANTA (Enviado especial). Es imposible aislarse del contexto. Basta con salir a la calle, scrollear las redes o encender el televisor para entender que este Argentina-Inglaterra se vive de una manera distinta. Atlanta lleva días paralizada por la semifinal del Mundial y la selección también convive con ese clima. No es casualidad que en la práctica abierta de este martes hubiera unos 500 periodistas de más de 15 países siguiendo cada movimiento del equipo en el complejo de Atlanta United, y otro tanto en el Swope Soccer Village de Kansas City, donde Thomas Tuchel dirigió el último entrenamiento del conjunto europeo.
Tampoco sorprende el despliegue policial que se ve por estas horas en la ciudad: en los hoteles de los equipos, en el centro, en los principales puntos de reunión y hasta sobre las autopistas. Está claro: el partido de este miércoles tiene un significado que excede cualquier instancia del Mundial. Y los jugadores tampoco viven al margen de ese clima. Entonces, Alexis Mac Allister, que nació 12 años después de los goles de Maradona en el Azteca, trae el recuerdo de Diego cuando le preguntan si este partido es especial. Y Rodrigo de Paul habla de un “partido único”, más allá de que esta selección va por su quinta semifinal consecutiva y ya sabe lo que es ganar esta clase de partidos.
“Inspirarse en lo que hizo Maradona es complicado; es casi imposible repetir lo que él hacía dentro de una cancha, solo Leo (Messi) puede lograr algo parecido. En estos días aparecen cosas en las redes, videos del partido del 86; a uno lo ayudan, verlos y recordarlos. Para nosotros, Diego es una bandera muy importante como país. Ojalá podamos hacer algo parecido a lo que ellos consiguieron”, deseó Alexis, cuyo rendimiento fue de menor a mayor en el Mundial y que, aunque todavía no terminó de despegar, encontró un impulso anímico con el gol frente a Suiza que ahora buscará trasladar a la cancha ante Inglaterra.
Alexis nunca vio jugar a Maradona. Nació en 1998, un año después de que Diego se retirara del fútbol. Pero el vínculo con Maradona viene desde muy chico. Carlos, su papá, fue compañero del astro en Boca entre 1995 y 1996 y también en la selección, donde compartieron el repechaje ante Australia rumbo al Mundial de 1994. Fueron amigos e incluso Alexis conserva en su celular una foto tomada en 2005 junto a su papá, sus hermanos y Maradona, después de un partido exhibición.

Alexis también dejó en claro qué representa este partido para el plantel: “Significa un montón por ser una semifinal del mundo. Todos queremos jugar este partido y estar en la final. Somos superargentinos, amamos a nuestro país y queremos representar a la selección de la mejor manera”, agregó Mac Allister, sin entrar en polémicas, pero dejando en claro que futbolísticamente existe una historia que convierte a este partido en algo distinto, además de tratarse de un rival al que Argentina no enfrenta desde 2005, cuando cayó 3-2 en un amistoso disputado en Suiza.
Mac Allister, curiosamente, también tiene un vínculo muy fuerte con Inglaterra. Juega allí desde 2020, primero en Brighton y luego en Liverpool, su club actual, y también nació su hija, Alaia, en 2025. El volante conoce bien a la mayoría de sus rivales, con los que suele enfrentarse cada fin de semana, y si bien elogió su jerarquía, también marcó un aspecto en el que cree que Argentina puede sacar provecho.
“Son un gran equipo. Los respetamos muchísimo, pero desde ese respeto vamos a dar lo mejor para que las cosas salgan bien. Confiamos mucho en nosotros, sabemos muy bien lo que hacemos y no nos vamos a mover de ahí”, contó. Y enseguida agregó: “Físicamente son muy fuertes. Pero en este Mundial se ha visto que no tienen ese ritmo que caracteriza a la Premier League. No sé si llamarlo cansancio, pero se nota”.
La referencia a Maradona no quedó solo en boca de Alexis. Un rato después fue Rodrigo de Paul quien también recordó a Diego. Es parte de la generación que creció entre la despedida de Maradona de la selección y la irrupción de Messi con la camiseta argentina, y creció admirando a ambos. Su bajo rendimiento en los últimos encuentros puso en duda su continuidad, aunque en la rueda de prensa de este martes dejó en claro sus ganas de estar presente en un cruce especial, frente a un rival de jerarquía y con una carga histórica diferente.
“Este partido tiene mucha trascendencia, trae muchos recuerdos, por lo que hizo Diego y por lo que sucedió en su momento. Todas las canciones que se cantan tienen que ver con nuestros héroes. Pero tenemos que entender que es un partido y que las Malvinas se tienen que discutir en otro lugar”, había dicho el volante. Este martes volvió sobre esa idea desde otro lugar: “Somos muy receptivos a toda esa energía que nos manda la gente. Estoy muy motivado y con muchas ganas de jugar”.
Para De Paul, el rendimiento del equipo no viene siendo el mejor, pero eso no impide que Argentina pueda volver a ser la de siempre en el partido más caliente del Mundial. “Yo no juzgo las demás opiniones. El fútbol es lindo también porque abre mucho debate. Nosotros estamos muy contentos y tranquilos con nuestro Mundial y nuestro proceso. Siempre hay cosas para mejorar, pero en una Copa del Mundo en la que había 48 selecciones estamos entre los cuatro mejores y en la otra fuimos campeones”, subrayó.
El pasado explica por qué este partido es diferente. El resto empezará a resolverse en la cancha.

