Mauricio Macri trasladó a Boca y a River la posibilidad de que se juegue con público visitante: "Es una decisión de los clubes"

Fuente: LA NACION - Crédito: Javier Corbalán
(0)
2 de noviembre de 2018  • 19:27

El presidente Mauricio Macri había afirmado que la final de la Copa Libertadores entre Boca y River se jugaría con público visitante. Pero esta tarde del viernes matizó sus primeras declaraciones y afirmó que la decisión final será de los clubes.

"Después de que hablé con el jefe de Gobierno de la Ciudad, y (después de) que los ministros de seguridad de Nación y Ciudad se pusieran de acuerdo, le hemos ofrecido las condiciones para que jueguen con público visitante", expresó el jefe de Estado en diálogo con Fox Sports Radio. Y luego añadió: "A partir de ahí es una decisión de los clubes que son los que organizan el espectáculo y ellos dirán qué es lo que les parece más conveniente".

Además, Macri subrayó que el estado garantiza "las condiciones" para que haya público visitante pero que es "el club" quien "tiene la autonomía de hacerlo como le parezca".

Por la mañana, sin embargo, el presidente había sido taxativo en cuanto a la afirmación de que el superclásico se jugaría con público visitante: "Ya hubo una reunión de trabajo esta mañana y están arreglando en qué, con qué pautas, pero va a ser con público visitante", señaló en diálogo con radio La Red.

Sin embargo, las dirigencias de ambos clubes, según pudo averiguar la agencia Télam, no tienen intenciones de ceder espacio para el público visitante, especialmente River que será local en la revancha prevista para el sábado 24 a las 16.

Es que la obligación de entregar 4000 localidades para los visitantes implica en su caso resignar un espacio mayor para el armado del pulmón en la cabecera alta lindante a la Avenida Figueroa Alcorta, al margen de los riesgos que implica la seguridad del partido.

"No creo que los clubes tengan miedo de recibir hinchas del equipo contrario, pero sí tendrán que evaluar toda la viabilidad en materia organizativa", entendió Macri como una manera de conceder que pueda ser abortada esa posibilidad.

Desde 2013 que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no alberga partidos con hinchas de ambos equipos, por lo que el anuncio de esta mañana generó una enorme repercusión en toda el ambiente futbolístico.

La primera final de la Libertadores 2018 se jugará el sábado 10 a las 16 en la Bombonera, con arbitraje del chileno Roberto Tobar, y la revancha será en el Monumental el sábado 24 en el mismo horario.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.