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Una de las tantas sentencias del mundo que rodea a la pelota asevera que se juega como se vive. Y el caso de Lucas Rimoldi parece no escaparle a esa ley no escrita. El futbolista, nacido en Córdoba, exterioriza la misma serenidad y firmeza que desplegó en el alentador comienzo de Racing en el Apertura. La referencia al tatuaje que posee en el lóbulo derecho -el nombre de su madre, Leticia, en símbolos chinos-, guía a Rimoldi a las primeras palabras: "La gente de mi provincia está muy feliz por mí, especialmente mi familia y los amigos. No esperaba adaptarme tan rápido al equipo; hasta yo estoy sorprendido".
El mediocampista, que afirma no inquietarse cuando se lo indica como una de las mayores promesas de Córdoba ("al contrario; si me otorgan esa fama es porque algo bueno hice"), anhelaba actuar en un club grande de Buenos Aires. "Después de la temporada en Talleres tuve posibilidades de irme a Suiza o a Italia, pero no dudé ni un segundo cuando me tentaron de Racing", asegura el futbolista, de 23 años.
Rimoldi comenzó a jugar en el club Las Palmas, de la Asociación Cordobesa; a los 14 años pasó a Instituto, donde debutó en la primera B Nacional ante Douglas Haig, justo el día en que cumplió 17. "Antes del debut, a los 15, participé del selectivo que se preparaba para el Mundial Sub 17 de Egipto. Fue una experiencia inolvidable, pero lamentablemente no quedé porque por ser del interior tuve menos posibilidades que los de Buenos Aires. Pekerman me dijo que si jugaba en Buenos Aires iba a tener más chances porque me iban a ver más; realmente me dolieron mucho esas explicaciones. Jugué pocos partidos en un torneo en Maldonado y nada más."
-¿Por qué si en Talleres tenías el mismo nivel que mostrás ahora en Racing no se destacaba tanto tu rendimiento?
-Es que a los del interior todo se nos hace más duro. Nos sentimos en desigualdad. Racing es otro mundo, al que podría estar igualado un club de Córdoba, donde hay grandes jugadores, pero escaso apoyo económico. Desgraciadamente no hay nadie que ayude...
-Pensar que el próximo año podría no haber clubes de Córdoba en primera (por la complicada situación de Talleres)...
-Sí, y me pone muy mal...
Rimoldi se toma un respiro; olvida por unos minutos su querida tierra y cuenta sobre sus días en la Capital. "A los 18 viví un año en Buenos Aires y ya la conozco bien. Luego de jugar dos años sin contrato en Instituto, prácticamente era jugador libre, y estuve seis meses a prueba en Argentinos y seis en el Boca de Maradona y Caniggia. Me preguntaba: ¿qué hago acá? Fue una gran experiencia. ¿Anécdotas? Tuve que marcar a Diego en una práctica y soporté que el Bambino Veira me insultara para que no lo tocara; no había que marcarlo (se ríe)".
-¿Qué análisis hacés del nuevo ciclo de la Academia?
-De Racing, prácticamente, no se habla porque las incorporaciones, salvo Casas, tenemos poca chapa. Esto nos genera más ganas de destacarnos que otros jugadores consagrados. Por ejemplo, nunca gané un título; sólo un ascenso con Instituto a primera (99/00). Así que me motiva pensar en festejar un título con Racing.
-¿Cuál es el balance de los dos primeros partidos?
-Siempre hay cosas por corregir. Este es un equipo con jugadores nuevos; noto un entusiasmo grande. El mensaje del técnico es muy claro: lo importante es jugar bien al fútbol, y aunque ganes o pierdas tenés que irte satisfecho por dejar todo. Pero el comienzo de Racing es alentador en todo sentido.
Esperanza es lo que le sobra a Lucas Rimoldi, el incansable tractorcito albiceleste.


