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Otra vez Lanús no pudo con Ar-senal y en su propio estadio cayó por 1 a 0, en un encuentro sin atractivos.
Desde que el equipo de Sarandí ascendió a primera división, los granates no lo pudieron vencer. En la primera oportunidad igualaron 1 a 1 y en las dos restantes vencieron los dirigidos por Jorge Burruchaga 1 a 0. Y vaya paradoja, con goles de jugadores que pertenecieron a Lanús.
Cristian Alvarez en el último Clausura y en esta ocasión Gastón Esmerado, que definió con un zapatazo desde fuera del área, tras un despeje corto de Almirón, cerca del final, prolongaron este estigma.
Es más, como en la anterior oportunidad, el juego fue impreciso y sin matices. Por lo expuesto por los dos, el empate era cosa juzgada. Quizá, había insinuado algo más el conjunto local, pero los delanteros estuvieron con la pólvora mojada.
En realidad, estuvo acorde con lo anegado que se presentó el campo, tanto que hasta se puso en duda la realización del compromiso. Al margen de que el árbitro Oscar Sequeira demoró su llegada por las calles inundadas alrededor del estadio.
Finalmente, con 20 minutos de atraso comenzó esta pequeña obra como extraída del género de terror. Cuando el juez estimó que se podía jugar y con la ayuda de bombas extractoras y el buen drenaje del terreno, las aguas bajaron, pero el piso quedó muy blando, lo que ayudó a la excusa de todos: "En estas condiciones no se podía jugar mejor".
Resultaron escasísimas las situaciones de peligro para los arqueros y, para colmo, mal definidas por los atacantes. Por eso, la sorpresa que generó el gol de Esmerado. Máxime que en el último cuarto de hora La-nús se había ordenado mejor y Miguel Angel Brindisi intentó algunos cambios para sumar más gente a la ofensiva. La intención, al menos, era ir a buscar el triunfo, pero se quedó sin nada.
Es más, hasta recibió el abucheo y los reproches de la parcialidad local, a la que sólo le quedó como positivo el debut del zaguero Leandro Gioda, de 19 años, que mostró firmeza, serenidad y un promisorio futuro.
El zaguero de Lanús, de 29 años, el sábado último viajó para incorporarse al Quéretaro, a préstamo por un año por 175.000 dólares y sin opción, tras una rápida negociación.
A consecuencia de la tormenta, fueron pocos hinchas de Arse-nal y de Lanús; con buen tino, los dirigentes locales permitieron que se ubicaran todos en las respectivas plateas techadas.
Para Burruchaga: "Arsenal cubrió las expectativas en el torneo al superar los 25 puntos (26)". Para Brindisi: "Lanús no ligó nada a favor; hay buena base, pero debemos mejorar".



