Porque tenía todo para ganar el Open británico y lo perdió increíblemente: Quizá no pudo creer lo que tenía enfrente de sus ojos. Los cierto es que los nervios traicionaron al francés, que llevaba tres golpes de ventaja al llegar al hoyo 18, pero dilapidó la oportunidad de dejar su nombre en la historia del golf al equivocar los caminos. Forzó a un desempate con Justin Leonard y Paul Lawrie -el ganador, finalmente-, pero su suerte ya estaba echada y terminó con las manos vacías.
Porque no figuraba entre los candidatos y terminó encima de los favoritos: Greg Norman, Tiger Woods, Colin Montgomerie, entre otros, veían desde abajo como este muchacho parisino escalaba posiciones para situarse a centímetros de la jarra de plata. Van de Velde, casado y padre de dos hijas, sólo cuenta en su historial con una v ictoria en el Masters de Roma, en 1993.
Porque tuvo actitudes excéntricas en su peor momento: Se le esfumaba, en el fatídico hoyo 18, la posibilidad de definir el torneo; cuando su tiro cayó quedó en el agua no tuvo reparos en quitarse los zapatos para volver a pegar. La imagen del francés descalzo, impactando la pelota con el agua hasta los tobillos recorrió el mundo entero.
Por la expectación que creó su actuación en Francia: En un país en el que este deporte no es de los más populares, Van de Velde se encargó de dar un toque de atención.¿Un ejemplo? Por primera vez en la historia, el diario francés LíEquipe situó al golf en la tapa.
Esto se dice de él...
Roberto De Vicenzo (ganador del Open Británico en 1967): "En el golf se dice que para ganar hay que jugar bien 72 hoyos y para perder sólo hace falta uno. Y yo creo que eso es lo que le pasó a Van de Velde. Los franceses no se acordarán bien de él".
Tiger Woods (golfista): "Conozco a Jean y sé que tiene talento. De ello no tengo dudas. Fue sólo un mal momento, que no empaña todo lo bueno que hizo".
Francisco Aleman (comentarista de ESPN): "Es el suceso más triste y ridículo de la historia del Open. Creo que nunca se dio cuenta de lo que estaba pasando ni tuvo conciencia de conciencia de nada hasta después de terminado el play-off".
Justin Leonard (ganador del certamen en 1997): "Debió haber sido muy difícil de digerir para él. Más aún habiendo estado tan cerca del triunfo".
Brigitte van de Velde (esposa de Jean): "Estoy muy orgullosa de lo que hizo. Pese a la desgracia del final, quedé muy contenta".