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¿Cuándo alguien es grande? Mire, puede una persona medir 1,88m -como él- y acaso suponer, ridículamente, que con eso resulta suficiente. Pero le aseguro que no alcanza. Puede también haber logrado quebrar dos veces un récord mundial, participar en tres Juegos Olímpicos, ganar un Olimpia de Oro (1961), ser becado en la Universidad de Stanford por sus dotes deportivas.
La lista de logros sería interminable y no llegaríamos a comprender la real dimensión de aquel pibe nacido en Independencia y Dean Funes, que vivió en los Estados Unidos -donde estudió- y en Brasil, para volver definitivamente y radicarse en Mar del Plata; de este hombre, de 59 años, que será por siempre uno de los iconos de la natación argentina. Hasta que llega una reflexión de Luis Alberto Nicolao…
-Luis, usted fue un crack. Cuando se retiró, en 1968 y por una experiencia frustrante, pasó mucho tiempo hasta que apareció un José Meolans. ¿Qué le produjo el surgimiento de alguien que llegaba para competir por un lugar en la historia?
-No, yo me siento un privilegiado. Me reconforta el éxito ajeno. Yo aplaudo el triunfo, ya sea deportivo, económico o empresarial. Cuando surgen deportistas como Meolans me alegro porque veo reflejado en el éxito el esfuerzo de tanto tiempo. Hay personas, deportistas, que viven del pasado. Yo vivo del presente; lo de José me alegra sobremanera. Si lo veo subir al podio en Atenas, voy a ser feliz. Ojala Meolans logre lo que yo no pude.
Son tiempos distintos para Nicolao. Lejos de las piscinas, en funciones políticas, acompañando a Roberto Perfumo en la Secretaría de Deporte como director nacional; nombrado por el ex futbolista, y a la espera de la designación oficial que se dilata. Estábamos hablando de Meolans, el mejor exponente, hoy, de nuestra natación. Que no practica el estilo que lo hizo reconocido a Nicolao (mariposa), sino libre.
-Meolans es un fenómeno. Tiene la altura perfecta (1,96m), potencia, muy buen estilo, una mente excelente. Pero está en la Argentina, donde no tiene la competencia diaria del entrenamiento contra atletas de su mismo nivel. Es muy valioso humanamente que haya querido quedarse, representando a nuestro país, a pesar de las ofertas del exterior. La otra desventaja es que en los Juegos Olímpicos participa en las pruebas más difíciles: 50m y 100m libres. Por una fracción de segundo, entrás o te quedás fuera de la final. Le tengo gran admiración. Está en un nivel en el que puede suceder cualquier cosa. Hasta lo mejor.
-¡Qué distintos son sus tiempos y los de él! Ahora hasta están los trajes con escamas...
-Sí, otra historia. Hubo un quiebre en lo que es la preparación cuando aparecieron los gimnasios y se empezó a buscar la potencia por sobre el estilo. Fijate que me retiré a los 25 y diez años después, cuando salieron los nuevos equipamientos, hice una prueba. Fueron tres meses de preparación con aparatos y otros dos de tareas en el agua. Resultado: conseguí las mejores marcas de mi vida. El récord mundial, de 1962, era de 57s; esa vez marqué 55s3/10. Pero quiero decirte algo de esos trajes.
-¿Qué cosa?
-Que son ilegales. ¿Cómo voy a colocarme un elemento fuera de lo natural que favorezca mi performance, que me hace flotar más? El traje se te adhiere al cuerpo, hay una presión con una irrigación sanguínea distinta, lo cual deriva en una flotabilidad superior; en cierta manera, al ponerse esa malla se produce una burbuja de aire que te levanta. Cuando uno nada, existen dos fuerzas: la de apoyarse para flotar y la de avance. Si vos no necesitás potencia para sostenerte, volcás todo en la tracción. Es simple. Lo que te está brindando ese traje de mayor flotabilidad hace muchos años fue considerado doping: era la inyección de oxígeno, que se aplicaban subcutáneamente. No daba efecto dopante. La única reacción era que te tocaban, y si la piel no regresaba es porque había oxígeno concentrado.
-Lo saco de los trajes y le transfiero una duda. Cuando uno empieza a nadar, normalmente se inclina por el estilo libre. ¿Por qué eligió el mariposa, que parecería ser el más complejo?
-Te lo explico por partes. A los 9 años yo le tenía terror al agua. Admiraba al campeón de esa época (Fernando Fanjul) y me dije: voy a ser como él. A los 11 años, participé en mi primera carrera (50m) y gané. Descubrí que mi vida iba a ser un desafío. El deporte me terminó enseñando que lo imposible no existe y que uno es ganador o perdedor antes de comenzar. Cuando les pregunté a los profesores de mariposa los fundamentos para empezar, me contestaron: "No, Nicolao, para nadar mariposa se necesita fuerza". ¡Para qué! Pero no es tan difícil. Una vez que le agarrás la vuelta, no tenés problema. Un día, en Estados Unidos, hice 20.000 metros de entrenamiento. Y ojo, que además estudiaba y trabajaba.
-Pero eso equivale a 400 piletas olímpicas. ¿Cómo estaba a la noche?
-¿Y cómo iba a estar? Destrozado. Al día siguiente, otra vez. En Estados Unidos es así. En las universidades, el deporte es una herramienta para proyectarte en la vida. El deporte sin estudio no sirve. Y el estudio sin deporte no es completo. Hay que combinarlos. Es bueno que en muchos países el deporte sea un trampolín para una mejor educación.
-Es inevitable que le pregunte por su sensación para los Juegos Olímpicos que se avecinan.
-Material humano hay, sobre todo en los deportes de conjunto, que son los que han trabajado seriamente y a través del tiempo: hockey, basquetbol, fútbol, tenis, Meolans, el ciclismo, con Juan Curuchet y Walter Pérez, los deportes de agua. Pero es tiempo de ir más profundo. Como atleta, entrenador o espectador, estuve en once Juegos Olímpicos. Y siempre me encontré con el mismo resultado frustrante al regresar: cada vez estamos un poco peor. Porque en esos cuatro años no se hizo nada. Esperamos a que falten tres meses y nos preguntamos: "¿Qué va a pasar en Atenas?"
Vamos a exponernos ante un mundo que avanza a pasos agigantados y seguimos en la misma tesitura. Vamos a la suerte, y en la época de la superación y de la medicina deportiva, la suerte no existe. Antes se competía con superdotados. Hoy, el superdotado no puede cruzar el charco porque el mundo lo supera.
Me gustaría, más allá de resultados, ver equipos que puedan proyectarse en el futuro. China hace 30 años que se está preparando para los Juegos Olímpicos. Y te aseguro que en 2008 no la para nadie.
-¿Podremos algún día hacer algo parecido? Mirando el estado del Cenard, suena utópico.
-Hay que poder. Eso queremos y en ello estamos trabajando ahora.
Nombre: Luis Alberto Nicolao
Fecha de nacimiento: 28-6-1944, en la Capital Federal
Estado civil: casado, con Graciela Maestripieri
Hijos: 5: Luis Alberto Jr (34 años) y Monique (32), nacidos en San Pablo; Tamara (26), en San Francisco, y Erika (14) y Lucrecia (12), en Mar del Plata.
Participaciones en Juegos Olímpicos: 3: Roma 60, Tokio 64 y México 68.
Mejor marca: récord mundial de los 100m mariposa, el 27 de abril de 1962, en el Club Guanabara, de Río de Janeiro. Marcó 57s. Tres días antes había señalado 58s7/10, bajando el récord, que era de 58s9/10.
Otros logros: campeón Sudamericano, en Cali, en 1958, a los 14 años; campeón Nacional de Estados Unidos, del 63 al 67; campeón universitario, del 64 al 68; campeón en Hawaii, en 1961, y campeón en Alemania, en 1966.
Estudios: Ciencias Políticas, Relaciones Internacionales, Licenciatura en Fisiología del Deporte y Mecánica del movimiento.



