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Definitivamente, Martín Mallo reconoce que para él 1998 fue un gran año, difícil de repetir. No es para menos: por segunda temporada consecutiva se consagró campeón nacional de saltos y ya van cinco veces que gana el título máximo en la equitación de nuestro país. Además triunfó en los LX Campeonatos Nacionales de Saltos con Calindo, y se clasificó subcampeón con El Capricho Farmer.
"Unicamente puede compararse con el 83, cuando gané el Derby General San Martín, el Gran Premio de la República y el Campeonato Nacional, todos con Gonzo", recordó Mallo con satisfacción. Enseguida reflexionó: "con los años, se valoran más las cosas y el sacrificio que se necesita para conseguirlas."
Según el jinete, tuvo la suerte de vivir tres generaciones del hipismo argentino: la de Hugo Arrambide y Jorge Llambí; la suya, que también es la de Argentino Molinuevo, Justo Albarracín, Roberto Tagle y Andrés Baxter; y ahora la de Federico Castaing, seguido por los chicos Matías y Alvaro Albarracín y Camila Draghi. "Hay que avanzar con las generaciones para competir," señaló Mallo, de 48 años.
El deporte también evolucionó. Ahora los recorridos son más técnicos. Para Mallo, el adiestramiento es fundamental para saltar bien. Por eso suele consultar al general Francisco D´Alessandri, ex campeón nacional de adiestramiento y destacado entrenador. Durante dos meses, D´Alessandri montó a Calindo, para mejorar su conducción.
Calindo es un ejemplar alemán de la raza Holsteiner, que eligió Ricardo Kierkegaard cuando viajó a Europa. Luego lo compraron Mallo y Germán Brucco. Este caballo, junto con El Capricho Farmer, de Gerardo Werthein; Lost Boys Orquidee y Lost Boys Action, ambos de Kierkegaard, integran un buen plantel con el que Mallo competirá este año.
Sin duda, una de las metas principales serán los Juegos Panamericanos de Winnipeg, en agosto próximo. "Creo que el equipo argentino puede aspirar a un cuarto puesto. Brasil está al nivel de un conjunto europeo, como lo demostró en el Mundial de Roma (finalizó cuarto). Los Estados Unidos son siempre candidatos y Canadá tendrá la ventaja de ser local", fue el análisis que brindó Mallo.
Encontró muy positiva la designación por la Federación Ecuestre Argentina del jinete olímpico norteamericano Joe Fargis, como asesor técnico del equipo nacional. "Su gran experiencia internacional resultará muy valiosa", opinó.
El campeón nacional se prepara para una nueva temporada. Trabajo, dedicación, y talento son los ejes de sus triunfos. Ahora, Mallo se concentrará en los desafios de este año, que espera será una continuación de los logros que conquistó en un 1998 inolvidable.
Con miras a los Panamericanos de Winnipeg, la Federación Ecuestre Argentina designó al renombrado jinete norteamericano Joe Fargis como asesor técnico del equipo argentino de saltos.
Fargis, de 50 años, ganó la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984. "El objetivo es mejorar la actuación del último Mundial" dijo. Para eso, sugiere participar en algunos concursos en los Estados Unidos, previamente a Winnipeg.
Actualmente, Fargis sigue compitiendo en grandes premios. Pasa buena parte del año en Southampton, Nueva York, y el resto en West Palm Beach, Florida. En ambos lugares, eñsena a jinetes y entrena ejemplares.
El norteamericano tiene previsto regresar a la Argentina a fines de marzo para organizar los planes del conjunto nacional. Con su experiencia internacional no hay duda de que Fargis puede aportar una ayuda valiosa.



