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La máxima que reza que el rugby siempre da revancha cobra más significación en la nueva realidad del rugby argentino. El ingreso en el Super Rugby maximizó la competencia y potenció las oportunidades para los jugadores. Para Manuel Montero se trata de una posibilidad inmejorable de revancha. Una lesión en la rodilla derecha (rotura de ligamentos cruzados) durante la preparación, cuando era una fija para estar en el plantel y hasta candidato a ser titular, frustró su ilusión mundialista. Aunque todavía no se entrena a la par de sus compañeros, está en la etapa final de su rehabilitación y espera debutar con Jaguares a fines de marzo.
"La vida nos pone trabas y hay que salir adelante. Fue un golpe anímico muy duro por lo que significa un Mundial. La verdad es que era un sueño jugarlo", reconoce la Pantera. "Hay días en que pienso en todo lo que me perdí y lo que me dolió haberme perdido eso y pienso en frío, en hacer la recuperación al pie de la letra, ni un día más ni un día menos. Pero hay veces en que veo a los chicos con la pelota y tengo ganas de sumarme a ellos", admite.
A los 24 años, Montero, surgido de Pucará, es parte de una generación que augura un gran futuro para el rugby argentino. Además, con su 1m94 y sus 104kg, es un jugador atípico para los Pumas, poco acostumbrados a tener wings de esa envergadura. "No tengo la velocidad de Santiago Cordero o de Juan Imhoff, pero tengo otras cosas para aportar. No somos muchos wings en el plantel. El torneo es largo, es muy cansador. Va a haber jugadores golpeados y será lógico el recambio, así que hay que estar al pie del cañón, siempre disponible", se ilusiona.
- ¿Cómo tomaste en su momento el haberte quedado afuera del Mundial?
- Al principio costó. Más que nada porque veía en televisión a compañeros con quienes una semana antes estaba compartiendo un entrenamiento, una cena, una habitación... Es duro también porque es una prueba para un jugador de rugby. El Mundial es el examen más alto y no lo pude dar. Por suerte vino este lindo desafío que es el Super Rugby; espero estar a la altura para ganarme un lugar.
- ¿Y cómo lo viviste aquel torneo en tierra inglesa?
- ¡Los partidos de los chicos los sufrí como si estuviera viendo a Racing! La verdad es que me impresionaron. Como conozco muchas cosas del sistema, me impactó lo rápido y lo eficaz que hacían las cosas. El partido contra los All Blacks fue tremendo. Estaba en mi casa con mis amigos y les decía: "No puedo creer que estén limpiando un ruck con un solo pibe cuando antes metíamos a diez personas".
- ¿Por qué explotaron de golpe?
- Por el laburo que venimos haciendo todos los días en la limpieza del ruck, en tapar un agujero, en no salir escalonado? todos detalles que cuando las entrenás bien, adentro de la cancha salen.
- ¿Te sorprendió la actuación de algún jugador en particular?
- A mí me puso muy contento lo de Santi Cordero. Me acuerdo que no se veía muy adentro del Mundial a mitad de año y la gente no le ponía muchas fichas. Que haya demostrado lo que demostró me puso muy contento por él y por lo que representa como jugador. Me parece que es picantísimo.
- ¿Cuál es tu objetivo?
- Espero volver de la mejor manera y estar a la altura de mis compañeros. Después de lo que demostraron el año pasado, me tengo que poner la vara mucho más alta.
- ¿Te gusta el Super Rugby?
- De chiquito lo veía. Era como ver la NBA. Que hoy la Argentina tenga la posibilidad de tener una plaza y jugar ese torneo es algo impresionante.
- ¿Qué jugadores en tu puesto te gustan?
- Waisake Naholo me llamó mucho la atención. No lo había sentido nombrar mucho hasta que Highlanders llegó a la final. Obviamente también Julian Savea, un jugadorazo en todo sentido, física y técnicamente.
- Más allá de que la cabeza ahora esté en Jaguares, ¿te ilusionás con un regreso a los Pumas?
- Sin dudas que quiero volver de la mejor manera, estar a la altura para ganarme un lugar y obviamente me encantaría volver al seleccionado. Sería sacarme una espina. Todos los que estamos acá soñamos con ser parte de los Pumas.
- ¿En qué parte de la recuperación estás?
- Estoy en el séptimo mes. Estoy haciendo técnica de carrera a una velocidad importante, con un cambio de paso no muy marcado, pero está bien. Todavía no hice mucho salto, lo que es despegue, pero estoy en una etapa de ganar volumen y estabilidad para la rodilla. Me dijeron que en dos semanas empiezo a entrenarme con contacto a la par del equipo. Lo que había hablado con Guillermo Botto [médico de los Pumas] fue que volvería a jugar a fines de marzo. Pero hasta que no me sienta a pleno y con confianza para desenvolverme como a mí me gusta no voy a meterme en una cancha de rugby.
- ¿Qué pensás de la posibilidad de que los Pumas sean locales en Twickenham en el partido contra Australia por el Rugby Championship?
- Es lindo. La verdad que es un honor que te inviten a jugar de local en ese estadio, pero no deja de ser Inglaterra. Yo soy argentino, quiero jugar en la Argentina.



