Camino a los Panamericanos: los Yacarés, el equipo amateur con mentalidad profesional que busca coronar su crecimiento con un podio en Lima 2019

Los Yacarés en plena preparación rumbo a Lima 2019
Los Yacarés en plena preparación rumbo a Lima 2019 Crédito: Prensa CADDA
Olivia Díaz Ugalde
(0)
3 de agosto de 2019  • 23:59

Agazapados y al acecho. Divertidos y pasionales. Sonrientes. Dispuestos a todo. A este grupo de jugadores los invitaron a soñar y aceptaron. Era el momento de un cambio, de subir un escalón en su nivel y de crecer. Los desafíos siempre les sentaron bien. Las ganas nunca les faltaron, y todos los jugadores entendieron que era el momento de saltar al agua e ir por todo. Ellos son los yacarés, el seleccionado masculino de waterpolo, quienes bajo las directivas de Daniel Poggi emprendieron un nuevo camino hace cuatro años. Los resultados quedaron a la vista, y viajan a Lima en busca de la coronación de este sueño.

"Llegué con una propuesta de cambio más profesional, un pequeño sueño interno y todos se sumaron. Mi idea era cambiar la manera de trabajo. Con los recursos, escasos, que tenemos dar el salto profesional necesario. Hacer ese click en la cabeza, sin perder todo el lado positivo del amateurismo", explica Poggi, el entrenador quien asumió luego del Juego Panamericano de Toronto 2015, al cual viajó al mando de la selección femenina.

Los Yacarés en plena preparación rumbo a Lima 2019
Los Yacarés en plena preparación rumbo a Lima 2019 Crédito: Prensa CADDA

De los 11 jugadores que forman parte del equipo absoluto y que viajarán a Lima, seis juegan en el exterior. Este hecho levanta el nivel del conjunto argentino, pero también da muestra de la calidad de los jugadores. En su mayoría disputan la Liga española, una de las Top five del mundo, uno solo lo hace en el campeonato francés. Allí ellos son "empleados del waterpolo" como lo describen. Piensan, se entrenan y viven para el deporte..y también ganan a raíz de eso "no estamos salvados, es un sueldo equivalente al que recibiríamos acá en un puesto administrativo", señala Rodrigo Veich, jugador de 30 años que representa a Club Natació Mataró de Barcelona.

Los convocados: Iván Carabantes, Diego Malnero, Rodrigo Veich, Tomás Galimberti, Guido Martino, Emanuel Lopez, Tomás Echenique, Esteban Corsi, Eduardo Bonomo, Carlos Camnasio y Germán Yañez.

En cambio, los que permanecen en el país viven otra realidad. Entrenan como profesionales, en doble turno cuatro o cinco veces por semana. Pero esto lo combinan con las seis u ocho horas que cumplen en sus trabajos o entrelazan con sus horas de cursada en la facultad. Gajes del oficio, sacrificios que realizan para cumplir su sueño.

"Arranqué en el deporte por curioso. Jugaba al rugby en GER y un día pasé por un entrenamiento de waterpolo y con un amigo nos metimos a probar. Teníamos nueve años, él no terminó la práctica y yo nunca más dejé", describe Tomás Galimberti. "En su mayoría somos todos de Rosario. Todo nos queda más cerca para poder estudiar y entrenar, y aunque a veces se hace difícil, se disfruta. Estoy estudiando, y si bien me falta porque me perdí varios finales, las convocatorias y los viajes no los cambio por nada", agrega el jugador de 25 años, quien tuvo una propuesta para emigrar pero por el momento decidió quedarse.

"El llamado para ir a jugar afuera me llegó durante el Juego Panamericano de Toronto, y en un principio no sabía qué hacer. Hasta que mi papá, que es fanático, me dijo que no lo dudara. En Argentina me levantaba a las cinco de la mañana entrenaba de seis a ocho, me iba al trabajo y de ahí de nuevo a entrenar. Era cansador. Ahora en España vivo del waterpolo", describe Veich, defensor del equipo, quien comenzó en el deporte por medio del colegio y en un principio combinaba sus prácticas con las del rugby.

Los Yacarés en plena preparación rumbo a Lima 2019
Los Yacarés en plena preparación rumbo a Lima 2019 Crédito: Prensa CADDA

Como las de ellos, son la mayoría de las realidad de los integrantes del plantel. Dentro de un deporte con poca difusión, pero no por eso menos competitivo y exigente, todos aluden el crecimiento nacional y el profesionalismo con el que se lo está tomando. Poggi lo explica: "El crecimiento de la Liga se nota. Si bien faltan piletas, sobre todo de las de 30 metros, la competencia interna que se está dando es impresionante. Uno lo nota en la preparación de los jugadores, en cómo llegan a los seleccionados, en el cambio de mentalidad."

"La realidad es que ahora los chicos vienen con otra mentalidad, mucho más conscientes. El nivel de la Liga mejoró y eso se nota. Si bien faltan recursos, los clubes se están potenciando y eso le hace muy bien al deporte, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer", dice Poggi, y añade: "Nuestro trabajo a nivel selección fue el cambio de cabeza. Tomar todas las cualidades de cada uno, la cultura de los clubes y elevar la vara. Entrenar de manera profesional, siendo mucho más conscientes de cada uno de los trabajos."

Así fue que llegaron los resultados. En estos cuatro años de trabajo los Yacarés volvieron a poner al waterpolo argentino dentro del mapa de la elite. Primero fue el cuarto puesto alcanzado en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, lo que los llevó a disputar por primera vez un mundial. Su participación en Kazán, sede de la Copa del Mundo, derivó en la participación en la Copa Intercontinental, en la cual tuvieron tres participaciones. En la primera perdieron los seis encuentros, en 2018 el saldo negativo fue de 1-3 y este año dieron el gran salto. El seleccionador terminó quinto en Perth ganándole por primera vez a potencias como China, Sudáfrica y Australia, perdieron con Japón y Kazajistán. Además fueron medalla de oro en los Juegos ODESUR 2018 y en el Campeonato Panamericano 2016.

"A Lima vamos en busca del podio, es lo que nos propusimos como equipo para coronar este gran crecimiento. Sabemos que corremos de atrás, pero tenemos potencial con que creer. Si bien ahora nuestra realidad cambió un poco con la ayuda de las becas y la posibilidad de poder concentrar en el Cenard (es la primera vez que se planificó un mes completo de entrenamientos con todo el equipo en la previa de un viaje), veníamos de años de juntarnos en el aeropuerto o con dos días antes de viajar", señala el entrenador.

"Este es un equipo joven que mezcla experiencia con juventud. Es una sensación muy linda, el equipo está muy unido y consciente del crecimiento logrado", describe Veich, quien estará disputando su tercer Juego Panamericano.

En la misma línea aporta Esteban Corsi, jugador de 23 años, quien desde 2016 representa al Club Natació Catalunya: "El proceso empezó con un proyecto de cuatro años con el objetivo puesto en hacer podio de Lima. Y desde ese momento fue que todo cambió. Me fui a Europa con el objetivo de mejorar mi nivel y técnica para poder ayudar a la selección. Está muy bueno el equipo, siempre estamos aprendiendo. Cuando empecé éramos solo dos jugadores con 19 años y todos los demás tenían de 27 años en adelante. Ahora el promedio de edad bajó. Es la mixtura que habla del crecimiento del deporte. Tenemos una competencia muy sana, diferente a la que se vive afuera. Es producto del amateurismo que vivimos todos y eso nos permite llevarnos muy bien dentro y fuera del agua."

Los Yacarés. Un nombre que les llegó de prepo y que ahora usan con orgullo

El apodo les llegó de sorpresa. No fue pensado. Tampoco fue producto de una química del equipo, pero se instaló. Devino de la locura de un fanático del waterpolo, quien cubría sus participaciones y en sus redes sociales realizó una encuesta para elegir el más atinado. En un principio costó acostumbrarse, no se sintieron representados hasta que lo adoptaron.

"En 2015 un periodista que tenía una página exclusiva de waterpolo, y nos seguía a todas partes se le ocurrió esta propuesta en twitter y quedó. No sé cuántas personas habrán votado, ni las otras opciones, pero está bueno tener un nombre que nos represente", explica Galimberti.

Los Yacarés en plena preparación rumbo a Lima 2019
Los Yacarés en plena preparación rumbo a Lima 2019 Crédito: Prensa CADDA

No es un nombre que intimide, por eso lo miraron con desconfianza en un comienzo pero luego fue adquiriendo significado. "Es un animal muy inteligente, que espera, piensa y sabe cuándo atacar. 'Agazapados y al acecho.' Son todos muy pasionales, son muy unidos, inteligentes. Todo eso hace a este equipo. Tanto por la manera de jugar, como en la construcción del equipo, en el desarrollo del deporte", agrega Poggi.

"Jugaba un poco con la broma en un principio, hasta que lo empezamos a tomar en serio. Necesitábamos un nombre que nos de identidad. Pero creo que la competencia sana, las ganas de siempre querer mejorar y la buena onda que hay entre todos es lo que caracteriza a este equipo", describe Veich.

"La esencia de equipo se siente siempre. Es un orgullo representar al país en el deporte que más nos gusta. Entrar al agua con los colores de Argentina te hace darte cuenta que todo el esfuerzo, los entrenamientos, el sacrificio valieron la pena", aporta Corsi de la magia Yacaré.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.