Tiempo de cambios: la reconversión de los Novillo Astrada para seguir en la elite del polo

La Aguada-Las Monjitas derrotó por 13-12 a El Paraíso en chukker suplementario; los cambios que afrontó el equipo de los Novillo Astrada para mantenerse entre los mejores
Xavier Prieto Astigarraga
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15 de noviembre de 2016  

Miguel Novillo Astrada, de alto nivel frente a El Paraíso, complica a Ignacio Toccalino; La Aguada quiere transformarse en un equipo más ofensivo
Miguel Novillo Astrada, de alto nivel frente a El Paraíso, complica a Ignacio Toccalino; La Aguada quiere transformarse en un equipo más ofensivo Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Alfieri

“¡Podríamos hacer un La Aguada -Ellerstina!”, bromeó Miguel Novillo Astrada , recordando el par de temporadas (2001, 2002) en que él y sus hermanos Eduardo y Javier se fusionaron con Gonzalo Pieres (h.) para la Triple Corona. El chiste obedece a que a los Pieres les sobra hoy tanto ataque que tienen problemas para armarse defensivamente y los Novillo Astrada poseen tanta defensa que afrontan dificultades para configurar su ofensiva. Se nota en cada partido. Como ayer, cuando La Aguada-Las Monjitas brilló y padeció según su déficit de identidad en el sufrido, emotivo y merecido triunfo sobre El Paraíso , en la primera fecha de la zona B del Argentino Abierto .

Los Novillo Astrada tienen cubiertos tres puestos de forma natural: el de back, con Ignacio; el de 3, con Miguel, y el de 2, con Eduardo. Alejandro, que lleva la camiseta 1, es vocacionalmente un... back. Y ahí está el tema. Cuando convergieron este año los dos conjuntos de la familia porque los cuatro hermanos decidieron jugar juntos, alguno debía sacrificarse tácticamente. Le tocó al más joven, Alejandro. “La idea es jugar bien, pero éste es un equipo nuevo y el Negro juega de 1 a base de esfuerzo, porque no es un delantero natural y tiene que hacer un cambio de mentalidad después de 10 años”, explicó Eduardo, el mayor. Tan claro como acertado.

En efecto, la primera intención de La Aguada es jugar bien. Clásico: abierto, pegar largo, correr. No se lo reconoce históricamente por eso, pero lo intenta. Los dos primeros chukkers de este debut en Palermo fueron como para solazarse repitiéndolos en video. Salvo por una cuestión de velocidad, no tuvo mucho por envidiar a los dos grandes, La Dolfina y Ellerstina. Un Miguel de sus mejores épocas, alardeando de inteligencia polística, con antipación mental, pases y backhanders justos. Un Eduardo de toda la cancha, combativo pero también ofensivo. Alejandro y Nacho acompañando bien. Y la actitud: ¡11-0 en throw-ins en los 16 minutos iniciales! Y diez minutos inmaculados de fouls propios, justo en lo que se preveía una batalla áspera y larga. Terminó durando 2h50m, chukker suplementario incluido, con un aceptable total de 29 faltas.

“No tenemos un 1 natural y eso nos hace atrasarnos. En el final los teníamos en un arco, y eso habla de nuestra falta de gol. Vamos a tener que solucionarlo” (Miguel Novillo Astrada, Nº 3 de La Aguada)

Ocho períodos son muchos como para mantener el nivel. Ni La Dolfina lo hace. Pero el bajón de La Aguada a partir del tercero fue demasiado pronunciado. Creció El Paraíso, también. Lógico: se trata de dos cuartetos de 35 de handicap, en el que quizás era un único enfrentamiento del torneo sin favorito, con resultado totalmente abierto de antemano.

Los de naranja son buenos, claro. Agustín Merlos, Ignacio Heguy, Ignacio Toccalino... En algún momento debían dar el presente. Del 0-11 en throw-ins pasaron a un parcial de 10-0, y a uno de 2-10 en infracciones. Cifras que, también, muestran lo ciclotímicos que pueden ser los Novillo Astrada. “Tengo que seguir jugando en mi posición. Un poco voy adaptándome, pero todavía cuesta. Tengo que seguir a mi hombre”, explicó Alejandro, hoy por hoy la pieza de equilibrio de La Aguada.

Es difícil para él no retrasarse en el campo. Todavía la vida tuvo de frente la cancha, sin rivales en posición fija detrás de él. Se le escapa involucrarse en el medio, cuando el conjunto necesita estirarse, con él bien adelante. Va queriendo, de a poco. En el Abierto de Jockey escaseron sus tantos; en Tortugas directamente faltaron; en Hurlingham comenzaron a aparecer y en el estreno en Palermo fueron pocos pero vitales: La Aguada venció por 13-12 en el alargue con un gol de oro suyo a los 32 segundos del tiempo extra.

“Habría sido muy triste perder, por lo bien que empezamos. Después perdimos sistema y no íbamos para adelante” (Eduardo Novillo Astrada (h.), Nº 2 de La Aguada)

“Ya contra La Dolfina en Hurlingham tuvimos dos chukkers buenos pero perdimos las posiciones y el funcionamiento y dejamos de atacar”, recordó Miguel. Él y Eduardo, figuras ayer –ideólogos, además del espectacular tanto decisivo–, mostraron un camino al que el equipo debe ceñirse. Pensar más hacia adelante, en los mimbres ajenos. Cambiar el chip. Si bien La Aguada anotó 7 veces en los tres chukkers inaugurales y apenas 6 en los siguientes cinco y fracción, ganó bien: generó 11 situaciones de gol no convertidas contra sólo una. Una carta de intenciones. Harán falta más taqueo largo y velocidad para concretar en proporción, pero la idea se asienta.

Muchas veces, en el polo actúa de Nº 1 el jugador de menor nivel (sobre todo en torneos de menos de 30 de handicap por equipo), y ése hombre es el que lleva la menor presión. No es el caso de Alejandro Novillo Astrada. Hasta hace pocas temporadas, esa posición era la de Javier, que sí era un atacante natural. No es que se lo nombre a cada palabra, pero Javo está ahí. Sus iniciales figuran en el pecho en las cuatro camisetas. Y hoy Alejandro lleva la 1 que le pertenecía. Vaya misión la que asume. En lo táctico, y en lo sentimental.

“Se nos escapó. Pero este Abierto no es tan hostil: si ganamos los próximos dos partidos pasamos a cuartos” (Ignacio Heguy, Nº 3 de El Paraíso)

Las formaciones

  • La Aguada-Las Monjitas: Alejandro Novillo Astrada, 8; Eduardo Novillo Astrada (h.), 9; Miguel Novillo Astrada, 9, e Ignacio Novillo Astrada, 9. Total: 35.
  • El Paraíso: Agustín Merlos, 9; Ignacio Toccalino, 9; Ignacio Heguy, 9, y Santiago Toccalino, 8. Total: 35.
  • Progresión: La Aguada-Las Monjitas, 3-1, 4-1, 7-4, 7-8, 9-10, 9-11, 10-12, 12-12 y 13-12 (chukker suplementario).
  • Goleadores de La Aguada-Las Monjitas: A. Novillo Astrada, 5 (3 de penal); E. Novillo Astrada, 4, e I. Novillo Astrada, 4 (1 de penal). de El Paraíso: Merlos, 8 (6 de penal); I. Toccalino, 2, y S. Toccalino, 2 (1 de penal).
  • Jueces: Esteban Ferrari y Martín Aguerre.
  • Árbitro: Marcelo López Vargas.
  • Cancha: Nº 1 de Palermo.

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