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Washington es una pequeña localidad cordobesa y fue elegida por Adolfo Cambiaso para instalar su campo, a poco más de 10 kilómetros del casco urbano. Es el lugar del mundo donde elige vacacionar y relajarse de tanto polo. No hay mucho por hacer, tanto que las salidas con sus hijos son a la heladería del pueblo. Y en medio de tanta paz, el líder de La Dolfina tiene un pasatiempo para los momentos de ocio: elegir nombres de caballos. Para los polistas no es una tarea sencilla, ya que tienen que apodar a cientos por año.
Una pareja tarda meses en ponerse de acuerdo para el nombre de su hijo. Un polista tiene una ventaja y una desventaja: lo elige él solo y no consulta, pero la cantidad se multiplica. ¡Mucho! Generalmente se respeta la línea de la madre. El ejemplo más claro es Cuartetera, la yegua top de estos días, que tiene descendencia musical. Su madre es Lambada, cría de Ellerstina y que a veces jugaba Cambiaso cuando representaba al club de General Rodríguez. ¿Su abuela? Cumbia. Cuartetera ya tiene Cría: Cuarteto. Y Buenaventura, otra yegua top de Cambiaso, tiene a Aventurado, Buenanoche y Buenavida. O la flotilla descendiente de Dolfina Lapa: Lufthansa, Panam, Boeing, Harrier, Delta, United…
Pasamos al palenque de enfrente. "En Ellerstina muchos de los nombres los pone Patricio Garrahan (coordinador del club en materia de caballos). En algunos casos tenemos dos o tres líneas de madre y hay que cambiar para no confundir, pero generalmente tienen alguna relación con su sangre materna", cuenta Facundo Pieres, que elige pocos nombres pero cuenta, orgulloso, que fue el ideólogo de Cibernética, la premiada tras el partido semifinal de Palermo del domingo pasado ante La Aguada, jugada por su hermano Gonzalo. Caso especial es la Open Tarántula: es hija de Sesenta y Ocho, y no hay vínculo por ese costado, aunque sí con las hermanas, tanto que una se llama Viuda Negra.
Otra línea, y que derivó en Open Pasarela, la cuenta Facundo: "Es hija de la Rusita. Les pusimos nombres de tenistas rusas y de modelos. Por eso quedó Pasarela. También está la Open Top Model".
Interesante es el caso de Mariano Aguerre (N° 3 de Ellerstina), quizás el polista más relacionado con el arte. "A la mayoría de los nombres los elijo yo", dice, y cuenta distintos casos de ramas: "Las hijas de Pigmea son nombres de actrices: Goldie, Scarlet y Cameron. O también están los hijos de Jazz, con nombres de ese género musical: Ella (por Fitzgerald), Marsalis, Parker". Su amor por Boca llevó a llamar Maradona a un caballo, bautizado de esa forma porque "ese día se retiró Diego", cuenta este hincha fanático de Boca.
Cada jugador a sus crías les ponen prefijos. Ellerstina tiene su nombre u Open; Aguerre usa Machitos; y Pablo Mac Donough utiliza Irenita, por el club de su familia. Una de las yeguas más famosas de la familia fue Fantasía, usada por su hermano Matías, y la cría empieza con Fa: Farsa, Favorita, Fanta, Fantástica, Fanática, etcétera.
La primera intención de David Stirling (2 de La Dolfina) no pudo concretarse: el uruguayo quería llamar Charrúa a su cría, pero ese término ya estaba inscripto. Tuvo que optar por Oriental. Igual, hoy una de sus yeguas más famosas es Okeechobee, que se la compró al mexicano Guillermo Gracida y su nombre se debe a un lago y localidad norteamericana cercana a Palm Beach. "Ya tuvo cría el año pasado y le puse nombres de ciudades o Estados americanos, como Miami y California", comenta Stirling.
Aunque no juegue la final, pocos casos más ocurrentes como el de Sebastián Merlos, de Pilará. A la cría de su yegua Modelo las identificó con nombres de mujeres de la farándula, que sean llamativas o vedettes. La más famosa es Silvina Luna, ganadora de varios premios (la yegua). "Era la época que Silvina Luna estaba rubia, y la yegua es medio rubiona. Además, tiene buenas curvas y presencia", dice sobre… la yegua. Las otras hijas de Modelo son Canosa ("una colorada, por Viviana"), la Ritó, y una morocha llamada: Silvina Escudero.
Los nombres humanos tienen su etimología, aunque de dudosa credibilidad. El caso de los caballos del polo es distinto. Vale aplicar eso de dime cómo te llamás y te diré de dónde vienes...
Conseguir entradas para la final, de las más accesibles, siempre es tarea compleja. En Ticketek ya no hay disponibles para la tribuna Dorrego, tanto central ($ 280 y 250) como laterales ($ 115); tickets mucho más costosos que para las primeras fechas. Sí quedan las más costosas: platea C, de $ 3100, y la C alta, de $ 2000; plateas A y B, centrales, $ 1625, y plateas A y B, laterales, $ 750.




