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Entre los pasillos y los rincones de los clubes, sin un rótulo oficial, se afirma como un clásico moderno. Una rivalidad cultivada en las últimas décadas, que en algunas ocasiones culminó en desenlaces candentes y también en partidos memorables. A partir de las 17.10 este sábado, CASI e Hindú protagonizarán un nuevo enfrentamiento entre dos clubes que transitan procesos distintos, pero tienen el mismo objetivo: sacar el boleto a la final del Top 14 de URBA, en la que espera Newman, clasificado este sábado con un 25–20 a Alumni, también en la cancha de CASI.
Para algunos clubes, ausentarse de las semifinales en dos años consecutivos es usual. Para Hindú se trató de una anomalía: desde que la Unión de Rugby de Buenos Aires instauró la instancia de playoffs, en 1998, el conjunto de Don Torcuato faltó solamente en 2024 y 2025. “Entendimos que es lógico. Pasa en todos los deportes”, admitió Felipe Ezcurra, el capitán. “Es normal que haya una pequeña baja entre recambio y demás cuestiones. Es lo normal que vive un equipo en cualquier nivel. Mantenerse arriba tantos años es muy difícil. Nos tocó no estar por dos años y lo bueno es que lo extrañamos y que nos gusta estar acá, para vivirlo con mucha intensidad”, agregó el medio-scrum.
Ezcurra, de 33 años, tiene experiencia y actualidad. Historia y vigencia. Jugó por primera vez los playoffs en el 2011, en la derrota contra San Luis en La Plata. En medio desarrolló una carrera profesional, fue capitán de los Pumitas, disputó la Copa del Mundo en los Pumas y en 2026 es el único de los jugadores semifinalistas que afrontó los 26 partidos del año como titular. Liderará un equipo que mezcla experimentados y jóvenes que vivirán por primera vez estas instancias, como Ramón Fernández Miranda, Pascal Senillosa y Santino Amaya. “Lo único que les transmitimos es tranquilidad para que sigan haciendo lo que hacen. No tienen que cargarse nada al hombro; son los más chicos y tienen energía y picardía para que puedan hacer lo que quieran, y nosotros debemos darles el marco para que se sientan libres”, señaló el 9.
Este Hindú es una consecuencia de tres décadas exitosas en la vanguardia del rugby local. Y sigue siendo gran protagonista aun en un año que tuvo algunos altibajos, pero con un comienzo y un cierre ganadores: al principio, con un scrum y un pack dominante, y al final, con un ataque que fluyó y fue vertiginoso. Para las definiciones perdió a Federico Graglia, uno de sus miembros más desequilibrantes, que se lesionó un tendón rotuliano antes del último partido de la etapa regular de la temporada. Su lugar será ocupado por el joven Santino Trivellini, que suma apenas ocho encuentros en la primera. Este conformará una pareja de centros formada en Comercial, de Mar del Plata: Bautista Farisé, el pateador, también surgió en ese club. Tampoco estará Nicolás D´Amorim, una de las figuras, que fue convocado a Argentina XV para un enfrentamiento con Inglaterra A.
CASI llega a esta semifinal con un proceso distinto. Lo explica su capitán, Luis Briatore: “El gran cambio fue post pandemia. Hubo un cambio de cultura en cuanto al entrenamiento y la disciplina. Hubo un cambio fuerte en la parte física y después en el juego. El rugby en general cambió: uno habla con jugadores que estaban en la primera hace unos años y no entienden el nivel físico de hoy en día”, analizó el tercera línea. Su club que viene construyendo ladrillo por ladrillo en las últimas temporadas: en el 2024 quedó en las puertas de las semifinales, en el 2025 se clasificó después de 16 años y en esta accedió con dos fechas de anticipación. Además, agrandó su plantel: también se clasificaron la intermedia (jugará la final contra SIC) y la preintermedia A (perdió frente a Newman).
“El año pasado, haber vuelto a jugar una semifinal después de tanto tiempo, y encima contra SIC, hizo que todo el mundo estuviera pasado de revoluciones. Este año estamos más tranquilos, al volver a vivir esto”, destacó el octavo, que se ausentó en el segundo tramo del 2025 por una lesión en una rodilla.
La Academia perdió volumen de juego pero creció en madurez y en el juego frontal de los forwards. El regreso de Joaquín Domínguez como pilar derecho le dio un salto en el scrum, que estuvo apuntalado por el gigante Ignacio Larrague en la segunda línea. Su maul, tanto el ofensivo como el defensivo, es una garantía. Los titulares promedian 27 años, casi lo mismo que su rival. Para la semifinal, las novedades están en el banco de reservas: habrá seis forwards y dos backs, que serán Eliseo Roger y Alejo Lavayén, medio-scrums. Joaquín Sáenz de Miera le ganó la pulseada por un lugar en la formación inicial a Ignacio Torrado, que fue titular en 23 de los 26 compromisos en el torneo.

Los partidos entre sí en la temporada fueron dispares, ambos, en Don Torcuato; la ida fue para Hindú por un ajustado 15-12, y la vuelta, para CASI, por un categórico 29-8. En playoffs se vieron las caras en tres ocasiones. En el 2005, la Academia eliminó en la semifinal a uno de los mejores equipos de Hindú, con un try de Pablo Gambarini en la última jugada, un desenlace inolvidable. El Elefante se tomó revancha en una semifinal del 2008 y conquistó el tetracampeonato en el 2009, ante el mismo adversario, en una noche consagratoria de Belisario Agulla. Aquel fue uno de esos duelos que cultivaron una rivalidad moderna, que este sábado en San Isidro tendrá un nuevo capítulo.




