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La Super Liga Americana de rugby ya es una realidad. La noticia fue anunciada esta mañana y genera un gran beneficio para el rugby argentino. Es que desde 2020 la Unión Argentina de Rugby podrá cumplir un deseo que expresó desde el momento mismo en el que se volcó al profesionalismo: ampliar la base de jugadores rentados.
Hasta aquí, la Argentina sólo cuenta con una franquicia participando en el Super Rugby. Esos 37 rugbiers profesionales son los mismos que nutren a la selección nacional, los Pumas.
Como el número actual es insuficiente, en las últimas convocatorias de Mario Ledesma, la Argentina se vio obligada a romper la regla interna que se había autoimpuesto de utilizar solamente jugadores que estén bajo contrato con la UAR. Ante la necesidad, debió entonces recurrir a aquellos jugadores que tienen vínculos contractuales con los equipos europeos.
¿Por qué se había autoimpuesto esa regla? En primer lugar porque los calendarios del rugby europeo y el de Sanzar (la órbita del hemisferio sur, en el que participa la Argentina), no coinciden. Eso provoca tensión y reclamos en los momentos de las citaciones. Pero además, las posibilidades económicas de la Argentina están por debajo de las de los clubes europeos. En ese contexto, evitar el éxodo de jugadores es mucho más difícil. El objetivo de la selección siempre fue utilizado como una herramienta más de negociación para retener a los jugadores.
Pese a todo, la UAR no pudo frenar la sangría en el último año y varios jugadores ya firmaron contrato con equipos europeos para 2020.
Esta medida no solucionará el problema, que seguirá existiendo, pero le da alternativas a los jugadores y a los entrenadores, para trabajar desde cerca con sus jugadores.
Los Jaguares participan en el Super Rugby (al menos 15 partidos) y en el Rugby Championship (otros 6 encuentros). Si se suman los partidos de las ventanas internacionales de junio y noviembre (6 partidos), el calendario cubre las necesidades anuales para ese grupo de 37 rugbiers.
Pero el equipo alternativo, Argentina XV, sólo participaba hasta 2018 del América Rugby Championship, la Nations Cup y el Sudamericano. Tres torneos cortos que ponían a los jugadores en la obligación de volver a sus clubes si querían tener competencia todo el año (con las dificultades que plantean las diferencias entre el amateurismo y el profesionalismo).
Ahora el calendario para los argentinos, desde 2020, quedará armado de la siguiente manera:
A los 37 jugadores que conforman los Jaguares, habrá que sumarle un número similar para el equipo que cubrirá las necesidades de los certámenes mencionados.
Pero además, hay que tener en cuenta que las franquicias de Uruguay, Brasil y Chile o Paraguay que participen en la Super Liga Americana, necesitarán refuerzos. Y la Argentina, como uno de los países desarrollados de la región, será uno de los que abastezca a esos equipos.
Aunque todavía nada está definido, se calcula que hasta cinco jugadores argentinos podrían reforzar esas cinco franquicias. Aunque esos jugadores no tendrían contrato directo con la UAR, formarían parte del mismo calendario. El número de profesionales dentro de la órbita en la que se maneja la Unión, alcanzaría los 100 hombres.
Pero además, el proyecto de Sudamerica Rugby incluye para 2021 la ampliación del certamen a ocho equipos.


