El futuro de los Pumas: los tackles, la mejor defensa contra la adversidad

Cada vez que un australiano tomaba la pelota, un argentino estaba listo para tacklearlo; en esa ferocidad para defender estuvo la clave del gran partido de los Pumas.
Cada vez que un australiano tomaba la pelota, un argentino estaba listo para tacklearlo; en esa ferocidad para defender estuvo la clave del gran partido de los Pumas. Crédito: VillarPress
Jorge Búsico
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5 de diciembre de 2020  • 10:45

Ante la adversidad, tackle. Tackle, tackle y tackle. Así se propusieron los Pumas reconstruirse después de la eliminación rápida en Japón y del freno que generó la pandemia. Así sortearon la semana más expuesta y difícil que se les recuerde, y así redondearon la mejor gira de la historia, con la primera victoria ante los All Blacks y dos empates con los Wallabies, tras cuatro semanas consecutivas sin descanso, a las que precedieron dos meses de largas concentraciones, burbujas sanitarias y múltiples controles. Así se fue armando un gran equipo -los que jugaron y los que no- y así se vislumbra que lo que está por delante abre la ventana de la esperanza.

El contexto previo al test con los Wallabies significó una carrera con obstáculos. Faltó entrenamiento y se restaron horas de sueño. La montaña rusa que fue y vino de la Argentina a Australia, ida y vuelta sin cesar, dejó al equipo en condiciones no aptas, y además sin dos de sus jugadores más importantes, uno de ellos su capitán. Pero todo ese combo los hizo más fuertes. Es la historia misma de los Pumas. Peores condiciones, mejores rendimientos. Y siempre, siempre, refugiándose en el tackle. A los 10 minutos ya estaba claro que los australianos no iban a pasar. El rugby tiene un sello distintivo en el tackle, pero no es frecuente ver tacklear como lo hacen los argentinos.

Al revés del primer empate en Newcastle, hoy en Sidney los Pumas merecieron ganar. A todo lo que ya venía sucediendo, el partido le agregó otra dificultad: la intensa lluvia, que tornó imposible el manejo de la pelota. Otra vez con escasa posesión, los argentinos dominaron mental y técnicamente a los australianos, que cayeron en permanentes errores, en gran parte producto de esa presión.

Tackles y más tackles: los Pumas se defendieron con todo y esa fue una de las razones del gran partido con Australia; en la imagen, el esfuerzo de Bautista Delguy
Tackles y más tackles: los Pumas se defendieron con todo y esa fue una de las razones del gran partido con Australia; en la imagen, el esfuerzo de Bautista Delguy Crédito: VillarPress

Hubo, nuevamente, puntos altos. Matías Alemanno completó un excelente torneo, batallando, liderando el line, haciéndose patrón del pack, hoy sin dos de sus líderes, Matera y Petti. Y la lista sobresaliente la completan la primera línea -Montoya, Gómez Kodela, Tetaz Chaparro-, Marcos Kremer, Orlando y Bautista Delguy, siempre desequilibrante, con 6 tries en 14 tests.

El Tri-Nations también sembró para el futuro. Chocobares, Grondona, Gorrisen, Miotti y Carreras ya son o serán titulares en corto tiempo. Y a ellos hay que sumarles a los que viajaron y que nunca estuvieron entre los 23, pero que son jóvenes todavía con edad de Pumitas que no sólo disponen de aptitudes, sino que ya saben -¡y cómo, después de esta semana!- lo que significan el nivel y la presión en la alta competencia profesional.

El resumen del empate de los Pumas con Australia

Sin embargo, el emblema de este fabuloso torneo que jugaron los Pumas fue Nicolás Sánchez. Si algo le faltaba -en verdad, no necesitaba nada más- para meterse en el lote de leyendas del seleccionado fue todo lo que aportó en Australia. Mario Ledesma, quien lo abrazó emocionado al final del partido, remarcó lo que significó afuera de la cancha en todos estos días. Adentro, hizo todo: jugó, pateó, tackleó. Ya estaba lesionado con los All Blacks, y hoy dio todo lo que tenía hasta el desgarro. Se repite lo escrito hace dos semanas: el día que se vaya, dejará la camiseta número 10 bien alta.

El festejo final de los Pumas; el balance es altamente positivo, al margen de lo extra rugbístico
El festejo final de los Pumas; el balance es altamente positivo, al margen de lo extra rugbístico Crédito: VillarPress

Otro punto destacable, quizá el mejor cierre después del torneo, lo aportó Ledesma. Sus declaraciones, reconociendo los errores y la parte que tiene el rugby con todo lo que sucedió en la semana, recordando el trabajo que se está haciendo para revertirlos, y, sin un gramo de santurronería, exponiendo las bondades de este deporte sin ponerse por arriba de nadie, significan un gran paso hacia adelante y también un mojón para el trabajo de revisión que deberá plantearse el rugby. La próxima parada de los Pumas es en julio del año próximo, pero el trabajo debe hacerse pronto. Esta gira significa un antes y un después en varios aspectos.

Las alarmas que sonaron siete días atrás con los All Blacks fueron desactivadas cuando las chispas que estallaron desde afuera pronosticaban una destrucción total. Tras una de las semanas más complicadas que se recuerden, los Pumas cerraron el mejor torneo de su historia. Fueron de un extremo al otro. Encontraron la salida en su ADN: el tackle. Quizá necesitaban pasar por todo esto. El destino tiene esos caminos. Hay que saber aprovecharlos.

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