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NEUQUÉN (Enviado especial).- En su primera entrevista como presidente de YPF, en enero de 2024 con LA NACION, Horacio Daniel Marín trazó una conexión sentimental entre lo que significó jugar en Wimbledon, el torneo de tenis más prestigioso del mundo, y asumir semejante rol en la emblemática empresa nacional. Destacado como tenista en menores -también llegó a jugar como profesional-, el ingeniero químico platense explicó por qué la disciplina de las raquetas lo ayudó para superar desafíos en el mundo del petróleo. Eso sí: afirmó que el individualismo del tenis (“Muchas veces, competir con el mismo tipo con el que viajás”) no sirve para formar equipos en las empresas (“En YPF no lo lográs vos solo”).
Cuando aceptó la propuesta para estar al frente de YPF, a Marín lo invadió la adrenalina. Una madrugada, después de dar vueltas en la cama, se levantó, se fue al comedor de su casa y empezó a anotar desafíos. Diversos, medulares e, incluso, algunos que parecían quiméricos. Hoy, la compañía se encuentra en niveles récord: en el último trimestre alcanzó su mayor registro histórico de ganancias, un 70% por encima del resultado registrado en 2014. La actividad vinculada con Vaca Muerta genera miles de puestos de trabajo y el gobierno de Javier Milei estimó que creará unos 90.000 nuevos empleos.
Claro que las personas que tienen tareas allí poseen trabajos de muchas horas al día y extenuantes; suelen poseer escaso tiempo para el esparcimiento y, cuando lo tienen, las opciones no sobran. Por ello, cuando la Asociación Argentina de Tenis (AAT) salió en busca de opciones para organizar la serie de Copa Davis ante Turquía, tras descartar al Buenos Aires Lawn Tennis Club, Neuquén actuó, primero, como salvataje para esa entidad deportiva, y, luego, como un evento ideal para la estrategia que tiene el gobierno patagónico de brindarle al neuquino y a los foráneos que allí trabajan entretenimientos que, por lo general, sólo pueden verse en Buenos Aires. “Más allá de las diferencias, es como Arabia Saudita cuando se quiso occidentalizar haciendo recitales con bandas que antes no ponían un pie en Medio Oriente”, graficó una fuente petrolera ante LA NACION.
Tras desechar la opción de alquilar el Buenos Aires LTC (a cambio de US$ 30.000) para armar la serie contra un rival que no tiene jugadores de elite ni conocidos por el público argentino (con el riesgo que eso podía trasladarse a la venta de entradas), la dirigencia de la Asociación se comunicó con Marín y le planteó el “problema” que afrontaba. El hombre que conduce YPF (empresa que, además, es patrocinador de la AAT, como también de la selección argentina de fútbol o de las Leonas, campeonas mundiales de hockey sobre césped) escuchó, vinculó sus dos pasiones (el petróleo y el tenis), le presentó la idea de cobijar el evento al gobernador neuquino, Rolando Figueroa, a quien le sedujo la posibilidad y se avanzó. Con 103 años de competencia argentina en la Copa Davis, la de este sábado y domingo será la primera serie que se jugará en la Patagonia.
Neuquén, que hoy destina una buena porción de presupuesto para la cultura y el deporte, declaró el evento de interés provincial. Se designó el estadio Ruca Che (significa “La casa de la gente” en mapuche), en el oeste de la ciudad, un sitio administrado por el gobierno a través de Emprendimientos Culturales y Deportivos de Neuquén (ECyDENSE), y recientemente refaccionado (se inauguró en 1995).

A fines de junio se confirmó la sede y, al tiempo, el gobernador Figueroa se preocupó por aclarar: “Esto fue organizado de tal manera que el Estado no pone ni un centavo”. El evento fue financiado por los auspiciantes que la AAT logró reunir a partir de su sociedad con Neuquén, principalmente las petroleras Pan American Energy, Vista, Pluspetrol y, lógicamente, YPF. Cada una de esas compañías, según le confirmaron a LA NACION, desembolsó US$ 70.000; incluso, YPF habría aportado un número mayor. “Posicionamiento de marca en un lugar donde están las operaciones; cerraba por todos lados”, añadió una fuente.
“Este es un evento que se autosustenta, por eso la importancia de los sponsors y la venta de entradas. No se va a regalar ni una entrada, para que quede claro”, aclaró Figueroa, que el lunes pasado visitó al equipo argentino en el Ruca Che, empuñó una raqueta y golpeó algunas pelotas sobre la misma cancha en la que actuarán Francisco Cerúndolo y compañía. Entre el número moderado de butacas en el estadio (3000) y la alta expectativa por el evento, las entradas (desde 80.000 pesos hasta $ 320.000) se agotaron en media hora. A los sponsors principales les cedieron diez entradas preferenciales y treinta generales; en principio, no más. Ya se sabe: habrá mucha gente que se quedará sin lugar (manifestaron su malestar por redes sociales).

Cuando el equipo argentino de Copa Davis cayó en febrero ante Corea del Sur en Busan, por la primera ronda de los Qualifiers (equivalente al grupo mundial), perdió la oportunidad de jugar en esta misma fecha en una instancia superior, donde hay más premios económicos de la Federación Internacional de Tenis. Ante Turquía se competirá para no descender a la Zona Americana y volver a los Qualifiers en 2027. El traspié en Asia representó un fuerte golpe deportivo y económico para la AAT. Sin embargo, la alianza con YPF y la provincia que lidera el crecimiento económico del país, registrando un crecimiento del 22,7% en el Producto Bruto Geográfico (PBG), fue una suerte de auxilio y le permitió recaudar un dinero que, probablemente en Buenos Aires no hubiera logrado. Un ejemplo del presupuesto que tuvo disponible la AAT para esta serie: para el alquiler de la cancha de superficie dura a una empresa española (Greenset, homologada por la Federación Internacional, que envió los componentes y la pintura en barco desde Barcelona), se pagó una cifra “de seis dígitos en euros”, según le comunicaron a LA NACION desde la propia entidad.
Hace casi una década, en noviembre de 2016, Marín fue uno de los miles de argentinos presentes en la final de la Copa Davis ganada por el equipo albiceleste en Zagreb, Croacia. Por su nuevo rol no suele asistir a eventos deportivos; austero, considera que no corresponde. Pero esta vez, teniendo en cuenta que se trata de tenis y que tuvo influencia directa en el acuerdo, sí será uno de los espectadores en el Ruca Che: se lo aguarda en la ciudad este sábado, para la primera jornada de la competencia. Sueña con ver a los tenistas argentinos luciendo el mameluco de YPF y que esa foto recorra el mundo. En el predio, lógicamente, hay referencias a Vaca Muerta.

Tras el mal de ausencias en el equipo que viajó a Corea del Sur y la derrota en la primera serie del año, el tenis argentino sufrió un cimbronazo y, la expectativa para este desafío de septiembre, no era el más auspicioso. Sin embargo, presentada de esta forma, ahora la serie en esta ciudad parece haberse transformado en un “win-win” para todos los involucrados. El secretario de Turismo de la Municipalidad de Neuquén, Diego Cayol, celebró que los visitantes por la Copa Davis tienen un perfil alto de consumo y esperan que gasten en la ciudad “un 30% más de dinero que otro tipo de viajeros”. Además, el funcionario informó que los hoteles de 4 y 5 estrellas tienen reservas por encima del 90% durante esta semana. Si triunfa ante Turquía (como debería ocurrir por la diferencia de jerarquía), el equipo argentino registrará su victoria número 100 en la competencia y todo terminará siendo redondo.
Colaboración: Sofía Diamante




