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Marco Ortolán es pintor y estudió dibujo desde los 13 hasta los 19 años. Su relación con el turf vino de la mano de la admiración que siente por Toulouse Lautrec, pintor neoimpresionista francés que plasmaba en sus cuadros todas sus pasiones, entre ellas las bailarinas del Moulin Rouge y las carreras de caballos.
Ortolán realizó una muestra de sus pinturas en el hipódromo de Palermo durante 15 días desde el 1° de mayo, la fecha del República Argentina. De hecho, los dueños del uruguayo Potri Flash, ganador de aquel gran premio, se llevaron como obsequio adicional un óleo de Ortolán con el momento en que el pingo cruzaba el disco.
-Siempre me gustó el resultado visual de las carreras de caballos, Rubens, el pintor holandés del barroco, pintaba caballos en batalla. Yo empecé dibujando con birome, basándome en las fotos de carreras que salían en LA NACION y después pasé a los óleos.
Ortolán tiene muchos dibujos con birome con los caballos como tema. A propósito, hace un año, le había propuesto a las autoridades del hipódromo de Palermo sumar, como regalo para los ganadores de grandes premios, un dibujo del triunfador. Ese proyecto era del año pasado pero el acuerdo no prosperó; este año, el artista volvió a intentarlo pero algo había cambiado: él ya había empezado a pintar, por su cuenta, óleos sobre las carreras de caballos. En Palermo se enamoraron de esas pinturas y ya no quisieron dibujos con birome. Todo aquello desembocó en la exposición que hizo Ortolán en mayo.
"El primer óleo sobre turf lo hice para un italiano que armaba una colección llamada Metropolismo , y tenía que ver con las publicidades. Por eso pinté una carrera de Delaware Park, Estados Unidos, donde se ven los carteles de publicidad, con todo esto tiene que ver el metropolismo, con las ciudades."
Para la exposición en el hipódromo, Marco pidió algunas imágenes a los fotógrafos de Palermo y así pintó un gran cuadro con la llegada de la Polla de Potrancas. Entonces quedó inmortalizada en el lienzo Emotion Parade, la que poco después fue premiada con el Pellegrini a la mejor yegua del año.
"A esa muestra llevé además un cuadro sobre una carrera de San Isidro, de la que saqué la foto de un libro, y otras de afuera que las saqué de Internet. Era la primera vez que pisaba el hipódromo y era emocionante ver que había tanta gente viendo los cuadros, no se podía caminar."
-Sí, me llamaron algunos aficionados a las carreras porque les gustaron mis cuadros. La pintura que hago es de líneas bien esteticistas. Algunas obras te las tienen que explicar, pero para mí la pintura entra por los ojos; mi estilo es bien realista y se interpreta bien. Hasta hoy la gente se guarda como recuerdo del triunfo la foto enmarcada, yo hago cuadros que van a quedar de generación en generación.




